Mazda tiene un nuevo sistema de infoentretenimiento que prescinde de la práctica ruleta giratoria (Commander Knob) que ha usado desde hace más de una década para apostar, en su lugar, por una enorme pantalla táctil. Ese mando convencional tenía como función reducir las distracciones en carretera y ser puramente intuitivo de usar. Ahora, ¿eso se ha acabado en el nuevo CX-5? No, según Matthew Valbuena, responsable de proyecto de tecnologías a bordo e interfaces hombre-máquina de Mazda. "La filosofía de conducción de Mazda sigue siendo la misma", afirmó Valbuena. "Estamos centrados en minimizar las distracciones del conductor". Veamos qué razones esgrime para ello. Mazda ofrece al conductor varias formas de controlar distintas funciones del vehículo, con el volante y el reconocimiento de voz como elementos clave de esa experiencia. El volante cuenta con botones para la cámara de 360 grados, el M-Drive y el selector de fuente multimedia, que Mazda muestra en el cuadro de instrumentos junto con la pista en reproducción cada vez que se cambia. Los mandos del climatizador están en la pantalla táctil, por desgracia, aunque al menos permanecen siempre fijados en la parte inferior del monitor. Aun así, también puedes usar el asistente de voz para cambiar la temperatura manteniendo las manos en el volante y la vista en la carretera. Valbuena comparó los dos sistemas de infoentretenimiento de la marca (Mazda Connect y Mazda Connect con Google Built-In) con el iPod Classic y el iPod Touch. "Ambos pueden hacer lo mismo, pero el iPod Touch tiene más flexibilidad y puede realizar más cosas que el iPod Classic", dijo. "La filosofía de conducción de Mazda sigue siendo la misma. Estamos centrados en minimizar las distracciones del conductor" Y fue precisamente esa flexibilidad futura del sistema basado en Google lo que atrajo al fabricante, teniendo en cuenta lo mucho que ha cambiado el infoentretenimiento desde 2013. Mazda Connect y su mando debutaron antes del lanzamiento de Android Auto y Apple CarPlay, dos sistemas operativos basados en el uso táctil, y surgieron problemas de integración cuando Mazda añadió esas funciones. Ninguno estaba diseñado para utilizarse con un mando, y la segunda generación de Mazda Connect, lanzada en 2019, no tenía capacidad táctil. El nuevo equipo multimedia sí es táctil y ofrece acceso a más de 350 apps integradas en el vehículo, y Mazda no quería que el hardware limitara las capacidades del coche. "Intentar controlar esa gran variedad de aplicaciones con un único mando giratorio sería muy difícil", señaló Valbuena. Así que Mazda ha intentado encontrar un equilibrio fiel a su filosofía. "Aunque nuestra solución pueda ser distinta a lo que hemos hecho anteriormente, el objetivo es el mismo: cómo damos al conductor la conectividad y las funciones que busca, pero de una manera segura que no distraiga de la conducción", añadió. Mazda también quería reducir el tiempo de aprendizaje del uso de su sistema de infoentretenimiento. Como la mayoría de los adultos tiene un smartphone, están acostumbrados a los sistemas táctiles. "No queríamos una experiencia de usuario complicada que obligase a leerse un enorme manual del propietario", dijo Valbuena. "Queríamos ese tipo de experiencia de ponerse al volante, empezar y descubrir, y este sistema lo ofrece". Valbuena no quiso concretar si este nuevo sistema se extenderá a otros modelos. Mazda, como otros fabricantes, no comenta planes de producto futuros. Eso sí, indicó que los consumidores "verán ambos (Mazda Connect y Mazda Connect con Google Built-In) durante bastante tiempo, pero la opción está ahí". La compañía confía en su nuevo sistema e introducirá primero en su vehículo más vendido. Valbuena cree que "la percepción del consumidor reforzará la demanda para que se extienda al resto de la gama". Galería: Mazda CX-5 2025