El Mazda CX-6e es uno de los modelos más ambiciosos de la nueva fase eléctrica de la marca japonesa. Se trata de un SUV exclusivamente eléctrico que apuesta decididamente por el diseño y los contenidos tecnológicos, pero es sobre todo el habitáculo lo que marca la diferencia. El diseño interior combina minimalismo y soluciones espectaculares, con una fuerte centralidad de la experiencia digital y una calidad realmente elevada. Mazda CX-6e, el salpicadero Al subir a bordo, lo que llama inmediatamente la atención es la gran pantalla de 26 pulgadas, situada de forma asimétrica en el centro del salpicadero. La pantalla integra tanto el cuadro de instrumentos como el sistema de infoentretenimiento, por lo que también es accesible para el pasajero delantero. La resolución 5K promete una definición muy alta, mientras que la interfaz debería garantizar reactividad e intuitividad, según lo declarado por el fabricante. A pesar de la asimetría del panel, la ergonomía parece cuidada. Los iconos dedicados a las funciones principales (climatización, navegación, calefacción y ventilación de los asientos) están situados cerca del conductor y son fácilmente accesibles. Algunas funciones también se pueden activar mediante comandos gestuales. Para completar el panorama tecnológico del Mazda, se ha incorporado un Head-up display que proyecta en el parabrisas la velocidad, las indicaciones del navegador y la información relativa a los sistemas de asistencia a la conducción. La experiencia sonora corre a cargo de un sistema de audio de 23 altavoces, con difusores integrados también en los reposacabezas delanteros y un amplificador de 1.280 W, una solución que pretende ofrecer un efecto inmersivo de nivel premium. Mazda CX-6e, materiales y acabados La calidad percibida del CX-6e se sitúa en niveles elevados. Los revestimientos son suaves al tacto y el cuidado en la elección de los materiales parece superior a la media del segmento. Se ha prestado especial atención a los asientos, con un diseño futurista y una combinación cromática inusual en el acabado Takumi Plus, que combina el violeta y el beige. Mazda CX-6e, los asientos traseros Para aquellos que prefieran soluciones más tradicionales, el acabado Takumi ofrece tapizados en cuero negro o beige. En cualquier caso, la impresión general es la de un habitáculo diseñado para transmitir sofisticación, con combinaciones cromáticas y acabados bien hechos. Mazda CX-6e, habitabilidad y maletero El espacio a bordo es otro punto fuerte. La habitabilidad trasera es muy buena: incluso los pasajeros de más de 1,80 metros tienen un margen excelente tanto para las piernas como para la cabeza. En la zona central trasera hay una pantalla táctil que, en la versión Takumi Plus, permite gestionar la calefacción y la ventilación de los asientos, la climatización y la apertura o el cierre de la cortina del techo panorámico. Mazda CX-6e, el maletero En cuanto a la capacidad de carga, el maletero ofrece 468 litros en su configuración estándar y hasta 1.434 litros abatiendo los respaldos. A esto se añade un maletero delantero de 80 litros, útil para guardar cables de recarga u objetos pequeños. Galería: Mazda CX-6e, el interior y el maletero