Se ha escrito mucho, y de forma muy insistente, sobre el próximo MX-5, pese a que no ha aparecido ni una sola foto espía del nuevo roadster. La quinta generación aún parece estar a un par de años vista, pero eso no ha impedido que Mazda vaya adelantando por dónde quiere llevar asu descapotable más emblemático. En una entrevista con medios australianos, un directivo de la marca tranquilizó a los entusiastas: el MX-5 no va a traicionar su legado como deportivo ligero. En declaraciones a GoAuto, el director general de Ventas y Marketing Global de Mazda, Manabu Osuga, dejó una cifra que suena casi a promesa: “Puedo decir que vamos a mantener (el planteamiento) de un coche que estará por debajo de una tonelada, aplicando nuestra estrategia del gramo como hicimos con la generación actual”. Con menos de 1.000 kg, el próximo Miata sería incluso más ligero que el ND3 que se vende en la actualidad. En los mercados de la UE, Mazda comercializa el roadster exclusivamente con un motor de 1,5 litros. Por desgracia, el bloque de 2 litros, más pesado, tuvo que salir de la gama tras no cumplir con la normativa de emisiones. Mazda MX-5 Grand Touring Los híbridos siguen siendo “muy pesados” Osuga se refería a la versión con capota de lona, ya que una hipotética variante RF con techo rígido plegable eléctrico conllevaría inevitablemente una penalización de peso. Mazda sabe que es crucial mantener al MX-5 lo más ligero posible y, en consecuencia, descarta la electrificación, al menos por ahora. “No voy a decir que no exista ninguna posibilidad (de una versión híbrida). Pero ahora mismo esa tecnología es muy pesada y, si la aplicamos al MX-5, no satisfaremos a nuestros fans. Con el tiempo, en el futuro, si la tecnología está preparada, entonces lo consideraremos. Pero en este momento, el motor de combustión interna es el camino a seguir”. Es una afirmación llamativa, teniendo en cuenta que Mazda se enfrenta a problemas de homologación con el coche en Europa. Como comentaba antes, el motor de 2 litros desapareció del continente hace un par de años, pero quizá el futuro Skyactiv-Z permita volver a montar un motor de mayor cilindrada. Prevista para estrenarse en el CX-5 híbrido en 2027, esta mecánica será una de 2,5 litros y estará desarrollada para cumplir con la normativa de emisiones Euro 7, que entra en vigor más adelante este año.