Muchos deseaban ver cómo continuaba Mazda con sus coches eléctricos tras la gran sorpresa del 6e. Pero sus planes se han puesto en pausa Mazda ha tomado una drástica decisión comercial que pone en peligro su estrategia de electrificación. A pesar del éxito en ventas y valoraciones de expertos del modelo eléctrico 6e, la compañía japonesa ha decidido poner un punto y coma en su expansión de vehículos eléctricos, y no es la primera marca en hacerlo.En los últimos meses, diversas compañías automovilísticas como Honda o BYD han cambiado el rumbo de producción, movilizando a gran parte de su equipo a crear coches híbridos enchufables ante las nuevas tendencias del mercado. Y Mazda no ha querido quedarse atrás, pero paralizando a tiempo la producción y salvando una inversión millonaria.“Tomamos la decisión antes de empezar. Con los eléctricos de batería siempre fuimos prudentes”. Así lo ha confirmado Masahiro Moro, presidente y CEO de la firma japonesa en una entrevista exclusiva con Automotive News.Concretamente, el mayor directivo de la compañía ha dejado claro que el próximo coche eléctrico de Mazda no llegará este año, ni el próximo, sino en 2029 “como muy pronto”. Junto a ello, Moro aclaró que, hasta entonces, la firma japonesa destinará sus recursos al desarrollo y producción de motores térmicos, incidiendo sobre todo en las versiones híbridas.A raíz de estas declaraciones, han surgido multitud de especulaciones sobre cuál será el próximo modelo que presentará Mazda, y por el momento, todo indica que la firma de Masahiro Moro podría lanzar la versión híbrida de uno de sus SUV más vendidos, el CX-5. Todo ello sin descartar la hibridación de otros modelos de combustión de la marca durante 2027.No obstante, si algo ha dejado claro Mazda es que no van a dejar de fabricar vehículos eléctricos, pues simplemente estarían buscando diversificar al máximo sus modelos en todas las opciones de motorización posibles. Tanto para aquellos que buscan la electrificación total, como para los que buscan una combinación de ambas propulsiones mediante vehículos híbridos.A pesar de que esta noticia puede parecer un movimiento innovador de Mazda frente a la competencia a la hora de diversificar los motores de sus modelos, esta estrategia ya está siendo implementada por marcas de la competencia como Honda, Ford, Stellantis o BYD.De hecho, son justamente las firmas del gigante asiático las primeras que están optando por ofrecer otro tipo de propulsiones al observar que el mercado, sobre todo europeo, aún no confía al 100% en la propulsión eléctrica. Es por ello por lo que, aprovechando la negativa de algunos conductores por abandonar el coche de combustión, las compañías automovilísticas están abriendo la puerta a un mercado cada vez más demandado como son los modelos híbridos enchufables.Sin embargo, algo que sí ha sabido hacer Mazda, a diferencia de Honda, es paralizar la producción de sus vehículos eléctricos a tiempo, evitando así pérdidas millonarias como a las que se enfrentó Honda hace unos meses y que llegaron a alcanzar los 7.900.000.000 euros. Es más, desde el portal automovilístico de Insideevs, apuntan a que la paralización de la producción eléctrica en Mazda podría estar mayoritariamente influenciada por una cuestión de costes, más que por ampliar su mercado.Ello se debe a que, a día de hoy, la firma japonesa vende menos de 200.000 coches en todo el continente europeo, un mercado en el que sus eléctricos están cobrando fuerza, pero a un ritmo muy lento. Mientras que, en Estados Unidos, la versión híbrida del CX-50 ya representa casi el 40% de las ventas del modelo. Un dato aislado pero significativo sobre las preferencias actuales de motorización de los conductores estadounidenses. En definitiva, aunque este cambio de rumbo ya lo han tomado otros grandes grupos automovilísticos, Mazda ha lanzado un mensaje muy claro en cuanto a la importancia de la gestión económica. Y es que, en la toma de decisiones sobre las tendencias de los grandes mercados internacionales, no importa ser el primero si eso va a suponer la pérdida de millones de euros mal invertidos.De esta manera, la firma japonesa dedicará los próximos dos-tres años a presentar la variación híbrida de algunos de sus modelos más vendidos a nivel mundial, sin reorganizar la plantilla de costes y favoreciendo a que más conductores vayan avanzando poco a poco a modelos más electrificados.