Mazda ha iniciado una prueba piloto con combustible diésel renovable en las operaciones logísticas vinculadas al transporte de vehículos y componentes en Japón. La iniciativa, desarrollada junto a Nippon Express, busca analizar hasta qué punto este tipo de carburante puede contribuir a reducir las emisiones de carbono en una actividad que sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles. El proyecto comenzó este pasado mes mayo y se prolongará hasta finales de año. Durante este periodo, ambas compañías recopilarán datos sobre consumo, rendimiento y operatividad en condiciones reales de trabajo, con el objetivo de evaluar la viabilidad de una implantación más amplia en el futuro. Recorridos diarios entre instalaciones de Mazda La prueba se desarrolla entre la planta que Mazda tiene en Hofu y la campa de vehículos nuevos de Nakanoseki, un recorrido de aproximadamente 12 kilómetros de ida y vuelta. Los vehículos empleados operarán en las mismas condiciones que aquellos alimentados con diésel convencional, incluyendo las rutinas habituales de mantenimiento e inspección. El combustible utilizado en el ensayo será suministrado por NX Shoji y contará con una mezcla que incorpora alrededor de un 51% de HVO, un diésel renovable obtenido a partir de aceites vegetales y aceites de cocina usados tratados mediante procesos industriales específicos. Medir el impacto real sobre las emisiones Uno de los principales objetivos del proyecto consiste en comparar el comportamiento del combustible renovable frente al diésel tradicional. Para ello se analizarán variables como el consumo energético y las emisiones estimadas de dióxido de carbono generadas durante las operaciones logísticas. La colaboración cuenta además con el apoyo técnico de Isuzu Motors, que participa en la evaluación del funcionamiento de los vehículos utilizados en la demostración. Una estrategia a largo plazo La iniciativa se enmarca en los objetivos de neutralidad climática que ambas compañías han fijado para 2050. Sin embargo, más allá del ensayo actual, Mazda considera que la expansión de este tipo de combustibles requerirá la participación de otros actores, desde proveedores energéticos hasta administraciones y empresas locales. La compañía japonesa pretende utilizar los resultados obtenidos para estudiar nuevas aplicaciones del HVO en su cadena de suministro y favorecer el desarrollo de infraestructuras que permitan su utilización a mayor escala. La logística continúa siendo uno de los desafíos más complejos en la reducción de emisiones dentro de la industria del automóvil. Con esta prueba, Mazda y Nippon Express buscan comprobar si los combustibles renovables pueden convertirse en una alternativa viable para acelerar la descarbonización del transporte de vehículos sin necesidad de modificar de forma sustancial la operativa actual.