Durante muchos años, Mazda fue a contracorriente de la tendencia de pantallas por todas partes, negándose a adoptar esos monitores sobredimensionados que dominaban los salpicaderos. Sin embargo, los lanzamientos más recientes han mostrado un giro radical respecto a aquel planteamiento, con 'displays' enormes. Aunque las 'tablets' gigantes suscitan dudas por la posible distracción, el responsable de diseño de la marca en Europa lo ve de otra manera. En una entrevista con la revista neerlandesa Autoweek, Jo Stenuit defendió el paso a una configuración digital. Al hablar del CX-6e y de su descomunal pantalla táctil de 26 pulgadas, el director de Diseño de Mazda en Europa afirmó: "Una pantalla ofrece muchas más posibilidades para mostrar la información con mayor claridad. Y por tanto no necesariamente más. En el CX-6e, invitamos al pasajero a formar parte de la experiencia de conducción" Mazda CX-6e, interior Mazda apuesta por el Head-up Display Incluso con una pantalla grande, Mazda sostiene que el habitáculo sigue estando orientado al conductor. Aunque suene contradictorio, Jo Stenuit explica que sustituir el cuadro de instrumentos digital por un Head-up Display ayuda a mantener la vista en la carretera: "Incluso con el CX-6e y su pantalla que se extiende hacia el pasajero, el foco sigue siendo la conducción. Creo que un Head-up Display (HUD) es mucho más importante que un cuadro de instrumentos. Con un HUD no necesitas relojes, porque puedes concentrarte mejor en la carretera" Mazda 6e, interior Conviene recordar que el otro coche eléctrico de Mazda, desarrollado y fabricado junto a su socio de la empresa conjunta Changan en China, sigue incorporando una pantalla delante del conductor. El 6e de cinco puertas cuenta con un cuadro de instrumentos de 10,2 pulgadas acompañado de una pantalla táctil de 14,6 pulgadas. Y no son los únicos modelos que apuestan fuerte por las pantallas: el superventas CX-5 ya está disponible con una central de 15,6 pulgadas. Pantallas más grandes, menos botones Aunque tú y yo podríamos pensar que la eliminación de la mayoría de botones físicos y del mando giratorio al estilo BMW iDrive es una forma de recortar costes, la marca japonesa dice lo contrario. Al parecer, es lo que la gente quiere. En declaraciones a Motor1.com el año pasado sobre el salpicadero simplificado del CX-5, Tamara Mlynarczyk, responsable de Asuntos Públicos de Mazda North American Operations, dijo: "A partir de los comentarios de los clientes, desarrollamos una nueva interfaz hombre-máquina (HMI) que prioriza la facilidad de uso, manteniendo la filosofía de conducción segura de Mazda. El nuevo CX-5 pasa de un mando de control a una pantalla central táctil, que es el medio más adecuado para minimizar el tiempo con las manos fuera del volante" No es habitual que un fabricante dé un giro de 180 grados respecto a los modelos de la generación anterior, e incluso frente a vehículos que aún siguen a la venta. Jo Stenuit comentó a Autoweek que “la tecnología y el mercado han cambiado”, sugiriendo que esa es la dirección que tomarán los interiores. Ojalá Mazda haga una excepción con el próximo MX-5 y evite sobrecargar el salpicadero con una gran pantalla, ya que el roadster debe seguir centrado en el conductor como la actual generación ND. Mazda CX-5 2025