Han pasado ya casi tres años desde que Lamborghini hizo lo impensable y desveló un coche eléctrico. Aunque sólo era un prototipo, el Lanzador se presentó como una ventana al futuro sin emisiones de Sant’Agata Bolognese, con planes de lanzar una versión de producción en 2028. Sin embargo, a la exótica marca italiana no le llevó mucho tiempo darse cuenta de que los clientes de alta gama se mostrarían reticentes a comprar un coche sin motor de combustión. A finales de 2024, el lanzamiento del modelo se retrasó. Ahora, el Lanzador 100% eléctrico se ha cancelado. El CEO de Lamborghini, Stephan Winkelmann, admitió en una entrevista con The Sunday Times (suscripción requerida) que el público objetivo de la firma tiene poco interés en pasarse a los eléctricos, asegurando que el interés por un 'toro' sin un V8 o un V12 es "casi nulo". El máximo responsable reconoce que Lamborghini necesitó más de un año para decidir si el Lanzador debía llegar a la línea de montaje. Tras extensos debates internos y reuniones con clientes y concesionarios, la compañía optó por cancelar el proyecto a finales de 2025. El directivo alemán, de 61 años, ve los eléctricos como un "pasatiempo caro", que exige un importante desembolso económico con poco retorno. Galería: Lamborghini Lanzador 2023 "Invertir con fuerza en el desarrollo de eléctricos puros cuando el mercado y la base de clientes no están preparados sería un pasatiempo caro y, desde el punto de vista financiero, irresponsable con los accionistas, los clientes y con nuestros empleados y sus familias" Pero el Lanzador no está completamente muerto. La marca, propiedad de Audi, pretende lanzar una versión híbrida enchufable con motor de gasolina antes de que termine la década. Del mismo modo, la próxima generación del Urus tampoco será 100% eléctrica: Winkelmann sostiene que Lamborghini "no podía arriesgarse a un Urus eléctrico" por miedo a que no se vendiera. En su lugar, el nuevo Urus, que llegará aproximadamente al mismo tiempo que el Lanzador, mantendrá una configuración PHEV. Aunque la UE está presionando a los fabricantes para que avancen hacia el coche eléctrico y descarbonicen sus gamas, Lamborghini se aferra a los motores de combustión. Winkelmann argumenta que los eléctricos no ofrecen la “conexión emocional” de un coche de gasolina. Apostar por los híbridos enchufables se considera el mejor compromiso, al satisfacer tanto a los reguladores como a los compradores.