¿Cómo podría cambiar el habitáculo de los coches en los próximos años? Una respuesta llega de la mano de Renault con el nuevo R-Space Lab, un prototipo desarrollado para estudiar la evolución de la experiencia a bordo. No es el adelanto de un modelo de producción, sino un laboratorio tecnológico concebido para probar soluciones que podrían llegar a los coches en los próximos años. El proyecto nace dentro de Futurama, el centro de investigación creado por el Grupo Renault, con el objetivo de imaginar las llamadas 'voitures à vivre', coches diseñados para convertir el interior en un espacio cada vez más versátil. Un cockpit digital pensado para todos En el R-Space Lab, la tecnología se ha diseñado siguiendo un enfoque centrado en las personas. El protagonista del salpicadero es la gran pantalla curva openR panorama, que se extiende de lado a lado y muestra de forma clara datos como la velocidad, la información de los sistemas de asistencia a la conducción y contenidos multimedia, al igual que sucede en el BMW iX3. Muchas funciones se pueden gestionar desde la pantalla táctil central, con una interfaz similar a la de los smartphones, mientras que el volante tipo yoke mejora la visibilidad y el confort de conducción, según Renault, gracias a la tecnología steer-by-wire, que elimina la conexión mecánica entre el volante y las ruedas. Renault R-Space Lab, monitor central El prototipo también prueba nuevas soluciones relacionadas con la seguridad. Entre ellas, un sensor táctil para la detección de alcohol y un sistema de inteligencia artificial integrado en el coche. Esta tecnología podría ofrecer en el futuro sugerencias personalizadas sobre la conducción, mejorar el funcionamiento de los sistemas de asistencia e incluso ayudar al conductor a orientarse entre las distintas funciones del vehículo, actuando como una especie de asistente digital a bordo. Habitáculo modular y mucha luz a bordo Con una longitud de alrededor de 4,5 metros y una altura de 1,5 metros, el R-Space Lab adopta una carrocería compacta diseñada para priorizar el espacio interior. Algunas soluciones técnicas permiten aprovechar mejor el habitáculo: por ejemplo, los airbags delanteros están integrados en el asiento del acompañante, liberando espacio en el salpicadero y dejando sitio a un compartimento portaobjetos multifunción que puede alojar una tablet o un bolso. El asiento delantero también puede deslizarse hasta la segunda fila para facilitar la interacción con los pasajeros traseros o con un niño en su sillita. Detrás hay tres asientos individuales de la misma anchura, diseñados para ofrecer el mismo nivel de confort a todos los pasajeros. Los respaldos pueden reclinarse ligeramente y todo el sistema de asientos es modular gracias al suelo plano: los asientos pueden deslizarse hacia delante para aumentar la capacidad del maletero, suficiente como para cargar incluso una bicicleta, o elevarse para transportar objetos voluminosos o una mascota. El Renault R-Space Lab Concept tiene las puertas traseras con apertura hasta 90 grados El acceso al habitáculo de este Renault se facilita gracias a unas puertas traseras que se abren hasta 90 grados. A que el ambiente resulte todavía más diáfano contribuye la amplia superficie acristalada, con un parabrisas que se prolonga hacia el techo panorámico y unos pilares finos. Galería: Concepto Renault R-Space Lab