Renault suspende la adjudicación de coches a las fábricas de España tras no llegar a un acuerdo para el nuevo convenio Renault ha anunciado hoy la suspensión de la adjudicación de vehículos a España después de no haber alcanzado un acuerdo con las organizaciones sindicales que representan a los trabajadores de las fábricas de Palencia y Valladolid. Desde la compañía aseguran lamentar lo ocurrido y afirma que la Dirección se ve obligada a evaluar otras ubicaciones del grupo a nivel global para asignar la producción de cinco modelos nuevos, uno de los cuales iba a ser revelado antes del verano, tal y como adelantó Josep María Recasens, presidente de Renault en España, el pasado mes de marzo.Desde hace semanas, Renault ha estado en negociaciones con UGT por un nuevo convenio colectivo en el que se establecen “mejoras en aspectos salariales, empleo y flexibilidad, así como en acuerdos complementarios”, tal y como explica la marca francesa. Sin embargo, “al no haber llegado a un acuerdo con las organizaciones sindicales”, la compañía se levanta de la mesa de negociación y ya explora otras opciones.Nuevos modelos y mejoras para las fábricas españolasEl convenio contempla la adjudicación de cinco nuevos modelos a las factorías españolas del grupo automotriz. La planta de Palencia recibiría tres vehículos, dos de los cuales son multienergía y un tercero completamente eléctrico (de rango extendido), además de la que denominan “la plataforma más avanzada en cuanto a tecnología para la fabricación de eléctricos”.Por su parte, el convenio contemplaba para la factoría de Valladolid la llegada de otros dos vehículos nuevos a sus líneas de ensamblaje, modelos electrificados que iban a “asegurar la competitividad de las fábricas en el futuro”, aunque “tras diez reuniones (este jueves la última)”, empresa y sindicato no han alcanzado un acuerdo, lo que ha provocado que Renault haya suspendido las adjudicaciones.Las negociaciones no solo contemplaban la adjudicación de estos cinco nuevos modelos a las dos fábricas españolas. También conllevaba una mejora de las condiciones salariales y laborales de los empleados de ambas factorías.La última propuesta que Renault ha presentado este jueves a UGT incluía incrementos salariales equivalentes al IPC más un 1% en 2026, además de subidas ligadas a este mismo indicador en 2027 y 2028. La empresa también añadía una cláusula al convenio mediante el cual se tiene en cuenta una revisión salarial y una paga anual extraordinaria de 400 euros brutos por trabajador en 2026 y 2027, y de 200 euros en 2028.Por otro lado, el convenio establecía una reformulación de la prima de resultados y la creación de una nueva prima de contribución colectiva, así como el incremento del precio de las horas extra en un 15%. Del mismo modo, la propuesta de Renault contemplaba ajustar a la nueva legislación la regulación de la jubilación parcial, además de 300 contratos indefinidos durante la vigencia del convenio colectivo.Aspectos como una nueva política de desconexión digital, la posibilidad de rotación de turnos en períodos vacacionales, una nueva gestión de la bolsa de horas, la remuneración de los sábados, una inversión mínima anual de 300.000 euros para mejorar las condiciones laborales en las fábricas, asegurar una temperatura mínima en los talleres, servicio de fisioterapia, maquinaria de rehabilitación, aumento de la limpieza donde sea necesario y acceso a gimnasio gratuito, también estaban contemplados en dicho convenio colectivo.Un nuevo escenario ante la falta de acuerdo con el sindicatoAnte el intento fallido de alcanzar un acuerdo, Renault ha explicado a las organizaciones sindicales que estas son las condiciones máximas que la compañía se puede permitir para conseguir la adjudicación de los nuevos vehículos y mantener el empleo, y ha informado que más allá de estas condiciones, las factorías españolas dejan de ser las preferentes para la adjudicación de los vehículos.Frente a este escenario, Renault expone que “se ve obligada a suspender la adjudicación de vehículos a España” y que esto dibuja un escenario de “bajada de producción, sin llegada de nuevos productos y sin compromiso de mantenimiento del empleo”.Por su parte, tras conocer la postura de Renault, UGT ha anunciado que consultará con sus afiliados si tratan de recuperar esta última propuesta de la empresa o, de lo contrario, optan por no conformarse e iniciar movilizaciones, tal y como informa el diario La Información Económica.En un comunicado, “la Dirección de Renault España ha lamentado la situación a la que se ha llegado en la negociación del convenio ya que supone entrar en un futuro incierto para las factorías españolas y respetando las decisiones de las organizaciones sindicales se pone a su disposición”.Además, “el tiempo corre en contra porque los coches tienen que ser fabricados y se necesita tomar una decisión sobre las fábricas”, ha señalado la compañía.