El CEO de Renault, François Provost, lo tiene claro: "Los coches eléctricos son los mejores para los clientes" Renault quiere cambiar las bases del coche eléctrico. Y esto parte por su sentido de concepción. Desde que se empezó a apostar por este tipo de motorizaciones, la idea siempre ha sido de la creación de vehículos sostenibles. Sin embargo, ahora François Provost, CEO de la marca francesa, defiende que estos modelos no solo deben verse como una herramienta para reducir emisiones, sino como un producto que mejore la vida de los usuarios.Quizás, debido a la lentitud en el crecimiento de las ventas de los coches eléctricos, Renault ha querido ponerse serio y cambiar la concepción que tiene el gran público de los vehículos eléctricos. No solo en Europa, también en China, la visión que han tenido estos coches es la de reducir las emisiones y ser una pieza clave para la descarbonización.Sin embargo, y siendo realistas, esto es algo que no importa a la gente. Es por eso que Renault quiere convencer a los clientes de dar el salto hacia el coche eléctrico subrayando los beneficios que tienen en su día a día.Aunque ahora hay muchas marcas que están virando hacia los motores de combustión de nuevo por miedo al futuro, Provost afirma que "no creo que sea buena idea un cambio de rumbo", con respecto a la mayor flexibilidad de la ley europea de 2035.Además, apostilla que "la industria automovilística europea ya ha invertido considerablemente en la electrificación de sus flotas". De hecho, los últimos lanzamientos de la firma francesa presentan alternativas tanto de cero emisiones como otras electrificaciones.Precisamente, esta apuesta se debe a las ventajas que Renault ve en estas motorizaciones. "Los coches eléctricos son los mejores para los clientes, pero también para el medio ambiente y la descarbonización", afirma François Provost.Renault se enfrenta a EuropaEn su entrevista, el CEO de Renault deja claro que no está nada de acuerdo con la decisión que ha tomado la Unión Europea de ampliar la vida de los coches de gasolina y diésel.Provost afirma que, para que el vehículo eléctrico sea plenamente viable, el mercado es quien tiene que elegirlo, y no llegar mediante una obligación política.Siguiendo con su opinión contraria hacia la Comisión Europea, el CEO ha solicitado la congelación regulatoria durante unos 10 años. Esta moratoria "daría tiempo a los ingenieros para centrarse en reducir costes y, por consiguiente, lograr que bajen los precios para los clientes. El fin clave es que los automóviles sean más accesibles para todos".Provost advierte de la falta de estabilidad regulatoria en Europa, un factor que, a su juicio, condiciona la inversión, la planificación industrial y la estructura de costes de los fabricantes. "Si hoy se aprueba una nueva normativa, en dos años tengo que modificar un coche que ya existe o que seguiré vendiendo. Eso obliga a reingenierizar vehículos tras su homologación, algo que no ocurre en otros mercados".Sin embargo, subraya la realidad de que la rentabilidad de los vehículos 100% eléctricos es más baja frente a los híbridos o de combustión. "Los coches eléctricos de batería son menos rentables que los híbridos, pero estamos empezando a mejorar esa rentabilidad: cada nuevo modelo que lanzamos es más rentable que el anterior", destaca.De esta manera, explica, "el margen del Twingo o del Renault 5 es superior al del Megane o el Scénic, pese a que estos pertenecen a un segmento más grande (SUV-C). Esto demuestra que la tendencia es clara: aumentar el margen reduciendo costes, algo clave para hacer los precios más asequibles".Lejos de temer a la competencia que viene desde China, Provost considera que el gigante asiático debería ser un referente para Europa. "Europa debería aprender de la política industrial china", apuntó.Para Provost, la respuesta idónea está en lo que China ejecutó hace casi 20 años. El gobierno del país asiático obliga a toda aquella empresa que quiera vender allí a que se una a las compañías autóctonas o a que inviertan localmente. "Ahora creo que Europa tiene que hacer exactamente lo mismo", concluye.