Horse (Renault-Geely) crea el motor eléctrico con genes españoles que puede poner contra las cuerdas al resto de fabricantes Horse Powertrain, la compañía nacida de la alianza estratégica entre Renault y Geely, con la participación de Aramco, ha sacudido los cimientos de la industria automotriz global tras el debut de su revolucionario "Amorphous Motor". Esta tecnología de vanguardia, que fue presentada oficialmente en el prestigioso IAA Summit 2025, no es solo un avance incremental, sino un salto disruptivo en la ingeniería de motores eléctricos para vehículos híbridos.Gracias al uso de aleaciones de acero, este propulsor alcanza una eficiencia líder en la industria del 98.2%, una cifra que promete reducir significativamente el consumo de combustible y las emisiones de gases contaminantes, posicionando a la firma con fuerte presencia en España como el referente a batir por el resto de fabricantes mundiales.La esencia de este avance radica en una innovación metalúrgica que hasta hace poco parecía limitada a aplicaciones de nicho o experimentales. El motor eléctrico utiliza una aleación de acero especial caracterizada por una estructura atómica desordenada, a diferencia del acero convencional.Esta particularidad le otorga propiedades excepcionales: una durabilidad extrema, una resistencia mecánica superior y, lo más importante, una permeabilidad magnética sin precedentes. Al aprovechar estas cualidades, los ingenieros de Horse han logrado rediseñar el estator del motor, la parte fija que genera el campo magnético, de una manera que antes se consideraba físicamente imposible con los procesos de fabricación estándar.El hito más impresionante de esta arquitectura es la reducción drástica del grosor de las capas de acero que componen el estator. Mientras que un motor convencional utiliza láminas de acero de un grosor considerable, el motor de Horse emplea hojas de tan solo 0.025 mm de espesor.Los resultados técnicos avalan el entusiasmo de la compañía. Gracias a este material altamente conductor, las pérdidas por hierro en el estator se han reducido en un 50% en comparación con los diseños equivalentes de la competencia.Este ahorro energético masivo es lo que permite al motor alcanzar esa eficiencia del 98.2%, una cifra que roza los límites teóricos de la física aplicada a la automoción. Pero el rendimiento no se queda solo en el papel del ahorro; el motor es capaz de entregar una potencia máxima de 140 kW y un par motor de 360 Nm, cifras que garantizan una respuesta dinámica y ágil en cualquier tipo de escenario de conducción, desde el tráfico urbano hasta los desplazamientos por carretera.Desde una perspectiva práctica para el usuario final y para los fabricantes de equipos originales, este motor se traduce en una mejora tangible de la sostenibilidad y la economía. La implementación del motor amorfo en trenes de potencia híbridos permite una reducción directa del 1% en el consumo total de combustible del vehículo.Esta tecnología permite a las marcas ofrecer una nueva generación de vehículos de bajas emisiones sin sacrificar el rendimiento, ayudando a cumplir con los objetivos de descarbonización más exigentes del horizonte 2030.Ingo Scholten, Director de Tecnología Adjunto de Horse Powertrain, ha destacado que esta innovación es el reflejo del compromiso de la empresa con la investigación y el desarrollo como motor de cambio. Según Scholten, el motor amorfo es la herramienta ideal para impulsar la próxima generación de vehículos eléctricos de autonomía extendida, híbridos convencionales e híbridos enchufables.La visión de la compañía no es excluyente, sino que apuesta por un enfoque tecnológicamente neutro donde la electricidad y la combustión interna optimizada coexisten para acelerar el viaje hacia la neutralidad de carbono. Al proporcionar a otros fabricantes las herramientas necesarias para elevar el listón en economía de combustible, Horse se sitúa en el centro del ecosistema automotriz global.De este modo, Horse Powertrain cuenta con una infraestructura global compuesta por 17 plantas de fabricación, cinco centros de investigación y desarrollo y un equipo de 19,000 empleados repartidos por todo el mundo.Esta red logística y de conocimiento, que hereda gran parte de la experiencia histórica de Renault en plantas españolas como las de Valladolid y Sevilla, asegura que la producción del motor pueda escalarse con rapidez para satisfacer la demanda de sus más de veinte clientes industriales.Con su sede en Londres y el respaldo financiero y estratégico de gigantes como Renault, Geely y Aramco, la compañía ha dejado claro que la carrera por la eficiencia eléctrica tiene ahora un nuevo líder que habla, en gran medida, con acento español.