Ni eléctricos ni de hidrógeno: Geely defiende el metanol como la mejor alternativa puesto que tiene diez veces más densidad energética ¿Quién dijo que los vehículos eléctricos son el futuro? Geely claramente no. O, al menos, no del todo. Además de apostar por otras tecnologías, como los coches híbridos, la marca china también defiende el metanol como alternativa para estos modelos. Entre las ventajas que encuentra está el peso: el litio tiene un peso excesivo, que se suma al del automóvil.Esta apuesta de Geely por el metanol no viene de ahora. Li Shufu, presidente del grupo, lleva más de 20 años apostando por el metanol como combustible para automoción. En un momento en que los fabricantes hacen su apuesta por los coches eléctricos, el directivo sostiene que el litio tiene un problema de peso que ninguna mejora química resolverá por completo, y eso no es otra cosa que el peso de sus baterías.Según detalla Shufu, un coche eléctrico puro puede pesar hasta el doble que un modelo equivalente propulsado por metanol, según las cifras que maneja la compañía.Las ventajas del uso del metanol Esta apuesta por el metanol no se queda solo en la teoría, sino que Geely ya lo ha implementado en su nuevo Galaxy Starshine 6, un sedán híbrido enchufable equipado con un motor de 1,5 litros y 93 kW de potencia que funciona con metanol M100, combustible compuesto íntegramente por alcohol metílico.El objetivo de la marca con este coche es que se pueda combinar el depósito de metanol con una batería más pequeña que la de un eléctrico puro, reduciendo el peso total del vehículo sin sacrificar autonomía. El metanol almacena, según Geely, más de diez veces la energía por kilogramo que una batería de iones de litio. Esto les permite recorrer la misma distancia con menos peso.Lo cierto es que la investigación sobre el uso del metanol en el mercado automovilístico es algo que tiene mucha importancia en China. De hecho, ya en 2012, el Ministerio de Industria lanzó el primer programa piloto oficial de vehículos de metanol, y en 2019 ocho organismos gubernamentales publicaron directrices para promocionar su uso en el transporte.En el gigante asiático ya hay 39 ciudades de 20 regiones provinciales que han desplegado más de 80 medidas de apoyo a la adopción de vehículos de metanol. Sin embargo, en lugar de ir a menos, la apuesta se ha incrementado en los últimos años.En 2024, el Gobierno publicó una guía de transición económica verde que incluía infraestructura de metanol junto a la de carga eléctrica, intercambio de baterías e hidrógeno. Tres meses después, seis departamentos gubernamentales coordinaron una hoja de ruta de energías renovables que combinaba eólica, solar, hidrógeno, amoníaco y metanol en un mismo marco estratégico.En paralelo, Geely también ha seguido su camino con el M100 en competición automovilística para validar el rendimiento del combustible bajo condiciones extremas.Este empeño de las marcas chinas por el metanol tiene que ver con sus beneficios. Además del peso, otra ventaja es que se pueden distribuir por infraestructuras similares a las de la gasolina; su repostaje tarda minutos y no requiere las inversiones millonarias en redes de carga rápida que necesitan los eléctricos puros.Sin embargo, también presenta dudas, como es su procedencia. El metanol viene del gas natural, es decir, un combustible fósil que elimina la ventaja medioambiental del metanol. Las emisiones de CO₂ del metanol convencional, aunque menores que las de la gasolina, no son nulas como las de un eléctrico alimentado con renovables. A esto se suma la toxicidad del metanol.La única solución es el metanol verde. Esta es la única baza que tiene Geely para convencer a la Unión Europea si lo que quiere es poder comercializar su nuevo Galaxy Starshine 6 fuera de las fronteras chinas.