Mucho se está hablando del Citroën 2CV, pero poco del Renault 4, coche que tuvo el Papa Del 6 al 9 de junio, el Papa León XIV visita España. Su papamóvil ya ha llegado a Madrid y el Ejército español ha sido el encargado de transportarlo. Sin embargo, su antecesor en el trono de San Pedro en el Vaticano tuvo un coche mucho más especial que los que acostumbran a usar los diferentes pontífices: esta es la historia del Renault 4 del Papa Francisco.Nos remontamos a septiembre de 2013. Hacía seis meses que Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa de la Iglesia Católica con el nombre de Francisco.En el contexto de la guerra civil en Siria, que en aquel momento atravesaba uno de sus momentos más sangrientos, el Papa Francisco realizó una Vigilia de oración por la paz en Oriente Próximo.Unas horas antes de iniciar la jornada, se pudo ver al Sumo Pontífice en un coche nada habitual en un Papa, un Renault 4L de color blanco perla, similar al de los papamóviles, en unas imágenes que difundió la agencia France-Presse.El Papa Francisco condujo personalmente el ‘Cuatro Latas’ de regreso a Casa Santa Marta, después de acercarse a una de las puertas de Ciudad del Vaticano para saludar a una cincuentena de peregrinos procedentes de Verona que se encontraban allí, esperando para verle.El Renault 4 del Papa Francisco, "el coche que lo dio todo a los pobres"Como era de esperar, las imágenes del Papa Francisco en el Renault 4 dieron mucho de qué hablar. Según desveló unos días después el semanario Famiglia Cristiana, se trataba de una unidad de 1984 que le regaló el sacerdote Renzo Zocca, que en aquel momento tenía 70 años.Zocca, que aún vive, utilizó ese mismo R4 en los años 80 cuando era párroco de Saval, un barrio obrero en la periferia de Verona. Precisamente, el sacerdote trabajó mucho en las periferias, fundando la cooperativa Ancora, que daba trabajo y asistencia a mucha gente.El utilitario francés era de segunda mano. Se lo compró al vicepresidente del Hellas Verona, uno de los dos clubes de la ciudad italiana, del que fue capellán. De hecho, incluía una pegatina del equipo en el coche.El Renault 4 se conservaba en muy buen estado, pese a que acumulaba 300.000 kilómetros. Además, estaba adaptado para funcionar con gas. En el mencionado semanario, Zocca aseguró que nunca le dejó tirado.Al igual que él, Bergoglio siempre se sintió atraído por los barrios periféricos de las ciudades, que suelen ser las zonas más pobres y humildes. Por ello, Zocca le escribió una carta el 15 de julio de 2013 para contarle su experiencia y ofrecerle su coche.Menos de un mes después, el 10 de agosto, el Papa Francisco le llamó por teléfono para agradecerle el gesto y que, en lugar de regalarle el vehículo, mejor lo vendiese y destinase el dinero a alguna obra de caridad.Sin embargo, don Renzo le respondió que ese coche “lo había dado ya todo a los pobres” e insistió en entregárselo: “Me preguntó si tenía otro coche, y cuando le dije que tenía otro más reciente, lo aceptó”, comentó.El día de la entregaFinalmente, el Papa Francisco y Renzo Zocca se citaron el día 7 de septiembre a las 15:00 horas para entregar el Renault 4. El coche, una vez revisado, lo transportaron en una grúa hasta el Vaticano.El encuentro se produjo en un lugar contiguo al Aula Pablo VI. Don Renzo, al ver que la Guardia Suiza no había dejado pasar a los 50 peregrinos por razones de seguridad, que esperaban detrás de una verja, se lo dijo a Bergoglio y cogieron el R4 para dirigirse hacia ellos.El coche lo condujo Zocca. El Papa Francisco iba en el asiento del copiloto y detrás el mecánico y el ayudante del sacerdote. Cuando se despidieron de los peregrinos, don Renzo le entregó las llaves y Bergoglio le reconoció que también había tenido un Renault 4.