OVIEDO (ASTURIAS), 06/05/2021.- Vista este jueves de las AS-II que une Oviedo y Gijón. La incorporación en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la posibilidad de implantar para 2024 un sistema de pago por uso en la red de carreteras del Estado ha provocado la oposición en cadena tanto de los sectores afectados como de la oposición.EFE/J. L. CereijidoLos conductores que circulan por Asturias se encuentran cada vez con más dispositivos de control de velocidad en las carreteras. De hecho, el Principado es la comunidad autónoma que más ha incrementado su red de radares en los últimos cinco años, con un crecimiento del 60%, según el último Observatorio de Radares en España elaborado por la empresa Coyote a partir de datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). El informe también sitúa a Asturias entre las regiones donde más aumentó el número de radares durante el último año. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, la comunidad registró un incremento del 15%, solo por detrás de Canarias y Murcia. Asturias lidera el crecimiento nacional Mientras que otras comunidades han reforzado progresivamente sus sistemas de vigilancia, Asturias encabeza el ranking nacional si se analiza la evolución de los últimos cinco años. El aumento del 60% sitúa al Principado por delante de Canarias, que registra un crecimiento del 56%, Cantabria (50%), Baleares (44%) y La Rioja (38%). Los datos reflejan una tendencia clara: cada vez existen más dispositivos destinados a controlar la velocidad y otras infracciones en las carreteras españolas. España suma casi mil radares más en cinco años A nivel nacional, el número de radares ha pasado de 2.640 en 2021 a 3.621 en 2026, lo que supone un incremento del 37%. Solo durante el último año se instalaron 226 nuevos dispositivos, un 7% más que en el ejercicio anterior. Actualmente, la red española está formada por: 2.472 radares fijos. 600 radares de semáforo. 295 radares de tramo. 254 radares de cinturón y móvil. Entre todos ellos, los radares de tramo son los que más han crecido en los últimos cinco años, con un aumento del 86%, pasando de 159 a 295 dispositivos. Los radares de tramo son los que más aumentan El informe destaca que los radares de tramo se han convertido en una de las herramientas favoritas de control para las administraciones. Estos dispositivos no miden la velocidad en un punto concreto, sino la velocidad media entre dos ubicaciones, lo que dificulta que los conductores reduzcan la marcha únicamente al llegar al radar. También han aumentado de forma significativa los radares de semáforo, que crecen un 53% desde 2021. Por su parte, los radares fijos han aumentado un 32% y los radares de cinturón y móvil un 19%. Más presencia en ciudad que en autopistas Otra de las conclusiones del estudio es que la mayoría de los radares ya no se encuentran en grandes vías rápidas. Según Coyote, el 44% de los dispositivos están instalados en entornos urbanos, mientras que el 32% se ubica en carreteras secundarias y el 24% en autopistas y autovías. Además, el informe señala como una de las principales novedades la llegada a España de los radares móviles de remolque, un sistema que ya utilizan otros países europeos y que permite reforzar los controles de tráfico de forma temporal en distintos puntos de la red viaria. Para los conductores asturianos, el dato más llamativo es claro: ninguna otra comunidad autónoma ha incrementado tanto su red de radares en los últimos cinco años como Asturias.