El Jeep Wrangler 2026 tiene los días contados porque, al parecer, se irá retirando de los mercados conforme avance el año debido a la normativa de emisiones. Pero antes de que eso suceda, nos hemos encontrado una sorpresa positiva: el regreso a la gama del motor de gasolina 2.0 de 272 CV. Quien quiera comprar el todoterreno estadounidense y no desee la variante híbrida enchufable 4xe para no instalar en casa un punto de conexión o por no necesitar la etiqueta 0, la variante pura de combustión es la solución porque, además, es la más barata de la familia. Esta mecánica puede elegirse con los acabados Sahara y Rubicon. Como sólo hay 2.000 euros de diferencia entre ambos, por supuesto recomendamos la adquisición del más preparado para la conducción 'off-road'. Galería: Prueba Jeep Wrangler 4xe Rubicon 2023 Un 'mastodonte' de gasolina Entre otras mejoras, esa variante Rubicon disfruta de una reductora específica (4:1), ejes Dana con bloqueos tanto el delantero como el trasero o una mayor altura libre al suelo, cifrada en 25,2 cm. Igualmente, la paleta de colores es más amplia que en el Sahara. Volviendo a la mecánica, entrega un par máximo de 400 Nm a 3.000 rpm y, con ella, el coche hace el 0 a 100 en 7,8 segundos. La velocidad máxima varía bastante por el tipo de neumáticos, pues el Wrangler Sahara marca 180 km/h y el Rubicon se queda en 159. Lógicamente, el consumo de combustible no es bajo: de media oficial son 10,4 litros cada 100 km en el Sahara y 11,4 en el Rubicon. No obstante, en el 4xe sucede más o menos lo mismo en cuanto se agota la batería, que permite un máximo de 42 km eléctricos. El precio más bajo: 81.000 euros De serie, el Wrangler Sahara viene con llantas de 18 pulgadas, faros Full LED, techo duro de tres piezas, instrumentación digital de 7 pulgadas, pantalla central de 12,3 pulgadas, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, cámara de visión trasera y alarma. El precio del Wrangler de gasolina es de 81.000 o 83.000 euros, en función del acabado. Por el 4xe, hay que desembolsar 87.750 euros, como mínimo. De acuerdo, siguen siendo tarifas elevadas, pero la variante de combustión las hace bajar ligeramente. ¡Quien no se consuela es porque no quiere!