El Suzuki Jimny 2026 es la 'fruta prohibida' por excelencia en nuestro mercado. Desaparecido ya hace tiempo por las normativas anticontaminación, este todoterreno barato se sigue vendiendo en otros países con carrocerías de tres y cinco puertas. Sin duda, la variante más larga es la que ofrece un mejor espacio para las familias, pero hoy queremos ir más allá e imaginar una opción de siete plazas, a partir de una carrocería aún más alargada, que es la que puedes ver en este artículo gracias a un espectacular recreación digital. ¿Te gusta? Suzuki Jimny, versión digital de siete plazas Lateral muy alargado Desde luego, sería un Jimny que podría concebirse como el primer vehículo de una casa, porque estaría en el entorno de los 4,3/4,4 metros de longitud, tal y como sucede con el Citroën C3 Aircross o el Opel Frontera, dos SUV 'hermanados' que también pueden ofrecer tres filas de asientos. En el apartado estético, el frontal y la trasera permanecerían invariables, mientras que el lateral mucho más largo sería la parte que más cambiaría en cuanto a tamaño, pues no sólo habría una mayor batalla, sino que también el voladizo trasero crecería para dar cabida a la tercera fila. Galería: Prueba Suzuki Jimny 2019 ¿Con sólo 102 CV? Así las cosas, sería un todoterreno peor preparado para superar cruces de puentes o terrenos muy irregulares, pues tanto el ángulo ventral como el de salida empeorarían respecto a los Jimny de tres y cinco puertas. No obstante, esa circunstancia quedaría en un segundo plano para muchos clientes si, a cambio, es un vehículo más práctico en el día a día. ¿Y que pasaría con el motor? Sin duda, la mecánica atmosférica de gasolina del Jimny debería recibir una inyección de potencia para esta opción de siete plazas, ya que los 102 CV se quedarían muy cortos para adelantar o lograr una velocidad de crucero de forma rápida y segura. 30.000 euros que pagaríamos con gusto Eso sí, los argumentos 'off road' deberían permanecer invariables: tracción total conectable con reductora, control de descenso de pendientes, doble eje rígido y dirección con recirculación de bolas, sin olvidarnos del robusto chasis de largueros y travesaños. Desde luego, no es la mejor combinación para rodar sobre asfalto en largos viajes, pero así no se perdería la esencia del vehículo. ¿Le ponemos precio a este coche? Para situarnos, el Jimny de tres puertas costaba en España, antes de desaparecer, 23.868 euros. Por lo tanto, el siete plazas podría estar en una horquilla de 30-35.000 euros, ¿no crees? En fin, sería una compra ideal para muchos... que no podrá llevarse a cabo, lamentablemente.