Si echáramos a volar nuestra imaginación y pensáramos cómo mejorar el Suzuki Jimny, la conclusión a la que muchos llegaríais (y que sería la misma que la nuestra) supondría integrar un techo de lona desmontable (Soft-Top) y una decoración retro de la marca japonesa, además de potenciar el motor de gasolina de 102 CV. Dicho y hecho. La recreación digital que ilustra este artículo nos muestra un todoterreno verdaderamente especial y único que, bien cuidado, perdería poco valor en el mercado de segunda mano, sobre todo si fuera una edición especial. Lástima que no sea real, ¿verdad? Galería: Prueba Suzuki Jimny 2019 Jornadas 4x4 inolvidables No en vano, poder conducir por el campo y superar obstáculos 4x4 con el cielo por techo supone un alto disfrute desde el primer hasta el último kilómetro. De acuerdo, el Jimny Soft-Top sería ruidoso a velocidad de crucero, pero hablamos de un vehículo de fin de semana y no para viajar. Eso sí, no podríamos pasar grandes charcos a toda velocidad (como hicimos en la videoprueba que grabamos allá por el año 2018 y que tienes justo a continuación), pero por lo demás, no pararía de salir de 'finde' con este 4x4 a tocar el mínimo asfalto posible. El próximo Jimny Pero la dura realidad es que ni siquiera el Jimny de techo cerrado está disponible en España. Las normativas de emisiones nos privaron de él hace ya tiempo y la única propuesta en firme que hay de Suzuki es presentar una nueva generación antes de que acabe la década. ¿Un 4x4 eléctrico? No, según la marca japonesa, porque supondría traicionar las cualidades del coche, principalmente su bajo peso y su sorprendente capacidad 'off road'. Se habla de un Jimny compatible con combustibles neutros en carbono, si bien esa solución tampoco es real ahora mismo en España. En fin, en la actualidad sólo nos queda adquirir un Jimny de segunda mano (como ya supondrás, no están nada baratos) y disfrutar de su chasis de largueros y travesaños, la tracción total conectable con reductora, el control de descenso de pendientes o los dos ejes rígidos. Dicho esto, ¿te atreverías a contactar con un preparador, 'arrasar' con el techo e integrar una capota de lona desmontable? Seguro que es un proyecto caro, pero haciéndolo bien, el resultado puede ser realmente una pasada. Escríbenos en nuestros perfiles de redes sociales y coméntanos tu parecer.