Según nuestros compañeros de Motor1.com Italia, casi uno de cada 12 coches usados en su país ha sufrido accidentes tan graves que su valor es, como mínimo, la mitad de su precio de mercado. Así lo revela un estudio de carVertical, empresa especializada en el análisis de datos sobre el sector automovilístico, que ha analizado los informes históricos entre julio de 2024 y noviembre de 2025. El panorama pone de relieve un mercado de segunda mano en el que, junto a daños leves y puramente estéticos, no faltan casos de vehículos con un pasado grave, lo que a veces los convierte en económicamente irrecuperables. Accidentes graves y reparaciones económicas Según el estudio, el 7,8% de los coches dañados revisados en Italia presentan daños iguales o superiores al 50% del valor del vehículo. En términos prácticos, esto significa que los costes de reparación pueden ascender a varios miles de euros, mientras que para las marcas premium se puede llegar fácilmente a cifras mucho más elevadas. La mayoría de los vehículos analizados, el 77,2%, presenta daños inferiores al 20% del valor, por lo que, en general, son de menor importancia. Sin embargo, la presencia de una proporción nada desdeñable de coches gravemente dañados aumenta el riesgo para el comprador. En Italia no existe un umbral legal que defina de forma inequívoca el siniestro total: por lo general, las compañías de seguros consideran que un coche es económicamente irrecuperable cuando los costes de reparación alcanzan aproximadamente el 70-75% del valor de mercado. Esto da pie a prácticas controvertidas, con vehículos comprados en subastas, reparados con intervenciones mínimas y puestos de nuevo a la venta, a veces sin una comunicación transparente sobre su pasado. Coches exportados y difícil trazabilidad El fenómeno no se limita a las fronteras italianas. Los coches gravemente dañados pueden exportarse a países donde los costes de mano de obra son más bajos, lo que hace que la reparación sea más barata y la trazabilidad de los accidentes, más complicada. Según datos de la Comisión Europea, cada año 'desaparecen' de los registros de la Unión Europea alrededor de 3,5 millones de vehículos, que siguen circulando o son desguazados ilegalmente para abastecer el mercado de repuestos. La comparación con otros mercados europeos muestra diferencias significativas: en Alemania, el 7,7% de los coches inspeccionados presentan daños superiores al 50% de su valor, en Suecia el 5,8% y en España el 4,5%. Dado que estos países se encuentran entre los principales exportadores de coches usados, la idea de que un coche procedente de Europa occidental es automáticamente más fiable puede resultar engañosa. Por este motivo, comprobar el historial del vehículo, realizar una prueba de conducción y hacer que un taller cualificado revise el coche siguen siendo los pasos fundamentales antes de firmar un contrato.