Los vehículos electrificados siguen ganando terreno mientras que los fabricantes, las autoridades y los conductores buscan alternativas a los motores de combustión. Dentro de todas las opciones disponibles, destaca el caso de los híbridos enchufables, que cada vez son más populares porque prometen combinar lo mejor de ambos mundos.Sobre el papel, este tipo de coches son el punto medio perfecto: autonomía eléctrica para circular en el día a día por cualquier ciudad y un motor de combustión para los viajes largos. Sin embargo, en la práctica no todo es tan bonito, y así lo ha querido resaltar Máximo Sant Ramo, experto en motor con varias décadas de experiencia en el sector. Los híbridos enchufables El especialista ha publicado un vídeo en el que explica que los fabricantes suelen vender los híbridos como la solución definitiva, pero que esa teoría puede que no sea tan fácil. La clave está en que estos vehículos cuentan con un problema de física: "Los híbridos enchufables llevan un lastre, llevan una batería más grande que un híbrido convencional y cuando los usas solo con motor térmico, pues es como si llevaras a cuatro o cinco amigos ahí detrás. Son unos 400 kilos de lastre". Y ya no solo es que pesen más, sino que son propensos a sufrir problemas mecánicos. Si, por ejemplo, se circula por una autopista de circunvalación a una velocidad no muy alta, es probable que el coche vaya con el motor eléctrico. Eso hace que si, de repente, el conductor quiere acelerar para adelantar o incorporarse, lo que ocurre es que el motor térmico entra en acción completamente frío. En otras palabras, al llevar un tiempo inactivo se enfría, y al volverse a activar repentinamente lo hace a revoluciones muy altas y con el aceite o los turbos sin precalentar. "Esto es malísimo, porque los motores térmicos agradecen no tanto el poco uso, sino un uso adecuado y sobre todo con una buena temperatura", razona el experto. ¿Son una buena opción?Comprar un híbrido enchufable en 2026: experto en motor aclara si es una gran idea o una mala decisión También hay que tener en cuenta que los híbridos enchufables tienen otro inconveniente, que son las normativas europeas, que van a cambiar para ser más restrictivas. "Si no puedes cargarlo en casa cada noche, el 80% de los kilómetros los haces por carretera y no necesitas una etiqueta cero, será como un híbrido convencional o seguramente un diésel. Porque a veces la sencillez de un buen térmico es mejor que la complejidad de un híbrido enchufable", concluye Máximo Sant Ramo.