El Nissan Z es una joya de deportivo que la marca mantiene lejos de Europa. Y es una pena porque tiene un gran futuro El Nissan Z es uno de esos deportivos que siguen apelando directamente a las sensaciones más puras de conducción. Sin embargo, pese a su planteamiento y a su potencial, la marca japonesa ha decidido mantenerlo fuera del mercado europeo. Una decisión que, viendo el rumbo que está tomando el modelo, resulta difícil de entender, especialmente cuando desde la propia compañía reconocen que todavía tiene mucho margen de mejora, lo que nos hace preguntarnos porqué Nissan no lo trae a España ahora que vuelve a apostar por los vehículos deportivos.En pleno proceso de reestructuración interna, Nissan está trazando una hoja de ruta con la que pretende recuperar parte del terreno perdido en los últimos años. El nuevo equipo directivo, encabezado por Ivan Espinosa, ha dejado claro que la intención es devolver a la marca ese carácter pasional que siempre ha definido a algunos de sus modelos más icónicos. “Nissan ha vuelto”, aseguró el propio Espinosa en declaraciones recientes a The Drive, marcando el tono de una estrategia que busca reconectar con los entusiastas.El interesante futuro del Nissan ZDentro de ese planteamiento, el Nissan Z juega un papel clave. No es un modelo de volumen, ni pretende serlo, pero sí representa una forma de entender el automóvil que la marca quiere reforzar. Y lo más interesante es que su evolución no ha terminado. Desde la propia compañía reconocen que el margen de mejora, especialmente en el apartado mecánico, es considerable.Así lo explicó Ponz Pandikuthira, vicepresidente senior y responsable de planificación de Nissan Norteamérica. “Sí veo mejoras de rendimiento en el futuro del Z; ese biturbo tiene capacidad para ofrecer mucha más potencia, siempre dentro de lo compatible con las normativas de emisiones actuales”, señaló.El corazón de este modelo es el conocido motor VR30DTT, un bloque V6 biturbo de 3.0 litros que actualmente desarrolla 400 CV en la mayoría de versiones, cifra que asciende hasta los 420 CV en la variante Nismo. Sin embargo, según reconoció el propio Pandikuthira, esta mecánica está configurada de forma relativamente conservadora. De hecho, admitió que preparadores y aficionados están logrando cifras cercanas a los 500 CV sin comprometer la fiabilidad del conjunto, lo que evidencia el potencial real de este propulsor.En esa misma línea, el directivo fue más allá al apuntar hacia el futuro de la gama: “Así que sí, veremos versiones más prestacionales, incluso series limitadas”. Una declaración que encaja con el tipo de cliente que actualmente está apostando por el Nissan Z.Un tipo de comprador diferenteY es que uno de los aspectos más llamativos de este deportivo es el perfil de sus compradores. Lejos de lo que podría parecer, no se trata de un coche enfocado principalmente a un público joven. Según explicó Pandikuthira durante el Salón de Nueva York de 2026, una gran parte de los clientes actuales son conductores de mayor edad. Personas que en su momento aspiraban a tener un modelo de estas características, pero que no pudieron permitírselo, y que ahora encuentran en esta nueva generación una oportunidad para cumplir ese deseo pendiente.Este contexto explica en gran medida el posicionamiento actual del modelo. Muchos de estos compradores adquieren el Nissan Z como un coche de capricho, incluso como un vehículo asociado a una etapa más relajada de su vida, como puede ser la jubilación. Esto también influye en su uso, ya que en muchos casos no se trata de un coche destinado al día a día, sino a un disfrute ocasional.Ese carácter más emocional se refleja también en la forma en la que los clientes configuran sus vehículos. Existe una clara preferencia por especificaciones muy concretas, desde combinaciones de colores hasta configuraciones interiores o la elección de cambio manual. Además, al no depender del coche como medio de transporte habitual, muchos compradores están dispuestos a asumir tiempos de espera de entre tres y seis meses para recibir el vehículo.Ediciones especiales, más potencia y una posible versión descapotableEste comportamiento ha llevado a la marca a replantear su estrategia de producción. De cara a 2027, el Nissan Z será un modelo más exclusivo, con una disponibilidad más limitada. La intención es evolucionar hacia un sistema basado en pedidos bajo demanda, algo que encaja con el perfil de cliente actual y que, al mismo tiempo, refuerza el carácter especial del modelo.En este escenario, las ediciones limitadas cobran especial sentido. No solo permiten ofrecer versiones más prestacionales, como ya se ha anticipado, sino que también aportan un componente de exclusividad que encaja con las expectativas de este tipo de cliente. Es, en definitiva, una forma de reforzar el atractivo del modelo sin necesidad de entrar en una lógica de producción masiva.El futuro del Nissan Z podría ir incluso más allá. Si la evolución comercial sigue siendo positiva, dentro de la compañía no descartan ampliar la gama con nuevas variantes. Entre ellas, la posibilidad de una versión descapotable. Todo esto forma parte de una estrategia más amplia en la que los modelos deportivos vuelven a tener un papel protagonista dentro de la marca. “Los deportivos son el núcleo de lo que somos como compañía”, afirmó Espinosa.