Nissan inicia su segundo gran ajuste industrial en España del último lustro. La automovilística nipona ha anunciado que acometerá 900 despidos en Europa. El ajuste aplicará en tres de los centros que la marca tiene en el país: el centro de recambios de El Prat de Llobregat (Barcelona), que se llevará la mayor parte de los despidos; el centro de áreas flexibles de la misma localidad y el centro técnico de Barcelona.La empresa y los sindicatos se reunirán la próxima semana para arrancar oficialmente las negociaciones. A la espera de conocer las cifras de aplicación en España, sobre una plantilla que hoy ronda los 570 trabajadores directos entre el trío de instalaciones. La peor parte se da por hecho que se la llevará la instalación de recambios. Aunque no está previsto su cierre -quedaría un pequeño retén de materiales-, la propia Nissan advierte de su "redimensionamiento". La ruta de envío de la organización japonesa ha sido rediseñada y las piezas llegarán por los Países Bajos, por lo que la planta catalana queda con un exceso de capacidad frente a los nuevos planes del grupo. Además, Nissan recortará también personal en su centro técnico. Las cifras de la instalación catalana no son todavía definitivas, pero la enseña sí hablar de rebajar en un 20% el personal de investigación y desarrollo en Europa. En el continente, el grupo tiene instalaciones como la barcelonesa en Cranfield (Reino Unido) y Bonn (Alemania). Está por ver, pues, como se reparten las salidas. No está claro tampoco el futuro de Nissan Ávila. La planta dejó de fabricar camiones en 2019 para convertirse en una instalación de recambios de chapa. El propio alcalde de la ciudad, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, admitió la preocupación institucional y social ante el futuro del empleo en la fábrica. El conseller d'Empresa, Miquel Sàmper, también se reunió con una representación de los trabajadores la pasada semana para conocer su situación. Por su lado, el secretario general de la sección sindical de UGT de Nissan Recambios en El Prat, Juan Carlos Yepes, dijo ya la pasada semana en declaraciones a Europa Press que se convocaba una huelga, suspendida de momento, a la espera de conocer la magnitud real del ERE. Asimismo, Yepes explicó que, sin saber todavía el alcance del expediente ni la afectación en cada uno de los centros —en principio, el más golpeado sería el de recambios—, las expectativas pasan por buscar medidas similares a las que se activaron con el cierre de la principal fábrica de Nissan en Cataluña a finales de 2021, que afectó a 2.500 trabajadores.Nissan eleva a 900 sus despidos en Europa: golpeará el centro de El Prat y reducirá un 20% el personal de los centros técnicos Una parte de este personal se recolocó en el proyecto de Ebro. Otros empleados que estuvieron en los antiguos centros de Nissan ahora trabajan en las nuevas plantas afectadas: "Esta gente seguramente querrá las mismas condiciones con las que se fueron sus compañeros".