El nuevo Nissan NX8 acaba de debutar oficialmente en China y, a pesar de ser un producto diseñado específicamente para ese mercado, ya se perfila como uno de los proyectos más destacados de la marca japonesa en los últimos años. Y el motivo radica en el conjunto de sus características: un precio competitivo, una arquitectura moderna y, sobre todo, la adopción del sistema de autonomía extendida EREV, que empieza a ganar terreno como la alternativa más viable en mercados fuera de China. Lanzado a través de la empresa conjunta con Dongfeng, el NX8 llega al mercado chino con precios a partir de unos 150.000 yuanes, lo que equivale aproximadamente a 18.765 euros al cambio actual. Se trata de un precio bastante competitivo para un SUV de tamaño mediano-grande, con 4,87 metros de longitud y una distancia entre ejes de 2,91 metros, lo que sitúa al modelo entre los SUV familiares más atractivos. Incluso en las versiones más completas, el precio se mantiene dentro de un rango agresivo para los estándares locales, algo esencial para competir con las marcas chinas que hoy dominan el segmento. El NX8 también marca un cambio importante en la estrategia de Nissan al adoptar una base técnica específica para China. La nueva plataforma cuenta con una arquitectura eléctrica de 800 V, lo que permite una recarga ultrarrápida en el estándar 5C, uno de los factores que más influyen en la decisión de compra en ese mercado. En las versiones 100% eléctricas, el modelo utiliza baterías de entre 73 kWh y 81 kWh, con una autonomía declarada de entre 565 km y 650 km en el ciclo chino, cifras que lo sitúan al mismo nivel que los competidores locales más avanzados, como Geely, GAC y BYD. Pero es en la configuración con extensor de autonomía donde el NX8 encuentra su principal argumento. El sistema EREV combina un motor eléctrico de unos 195 kW (265 CV) con un motor 1.5 turbo que actúa exclusivamente como generador, sin conexión mecánica con las ruedas. En la práctica, el coche funciona siempre en modo eléctrico, mientras que el motor de combustión solo entra en acción para recargar la batería cuando es necesario. Esto permite una autonomía eléctrica de hasta 185 km y una autonomía combinada que puede alcanzar los 1.450 km, eliminando una de las mayores barreras que aún existen para la adopción de vehículos eléctricos, especialmente fuera de los grandes centros urbanos. Ya se está probando en Brasil En lo que respecta a países como Brasil, el NX8 ya ha sido avistado como prototipo de pruebas, lo que indica que Nissan está evaluando su lanzamiento en el país sudamericano, aunque todavía no haya habido ningún anuncio oficial. Si esto se confirma, el modelo llega en un contexto bastante específico, en el que el mercado comienza a abrirse a soluciones intermedias entre los híbridos tradicionales y los eléctricos puros. En este escenario, el principal rival sería el Leapmotor C10 REEV, que apuesta exactamente por la misma lógica de uso: gran autonomía, menor dependencia de la infraestructura de recarga y una experiencia de conducción predominantemente eléctrica. La diferencia es que el NX8 llega con una base técnica más reciente, que incluye una arquitectura de 800 V, además del peso de una marca tradicional con una presencia consolidada en el país. ¿Te imaginas que Nissan decide replicar ese modelo en Europa y que dentro de poco empieza a comercializar el NX8 en España, por ejemplo? El NX8 muestra cómo el concepto de extensor de autonomía está evolucionando rápidamente. Lo que antes se consideraba una solución de transición adquiere ahora sistemas más sofisticados, con mayor eficiencia energética e integración tecnológica. Para mercados como el brasileño (igual que sucede con Europa en sus diferentes Estados miembros), donde la infraestructura aún avanza de forma desigual, este tipo de propuesta puede dejar de ser una excepción para convertirse en parte central de la estrategia de electrificación en los próximos años.