Elegir un coche nuevo nunca es una elección sencilla, ya que hay que tener en cuenta aspectos como el precio, el diseño, el mantenimiento, la marca, el consumo y un largó etcétera. Pero antes de todo eso, una de las primeras decisiones que debe tomar el conductor es si se decanta por uno de combustión, un eléctrico o un híbrido.Los dos últimos se han consolidado como las dos grandes alternativas de cara al futuro, pero escoger uno por encima del otro sigue siendo un auténtico quebradero de cabeza para los compradores. Steve Fowler, uno de los periodistas especializados en automoción más conocidos del Reino Unido, ha explicado para Independent qué es lo mejor desde su punto de vista. Híbridos enchufables El experto en motor explica que hasta hace no demasiado tiempo, los híbridos enchufables eran vistos como lo peor de ambos mundos, ya que eran como un vehículo eléctrico con poca autonomía pero con un motor de gasolina que, además, tenía que cargar con una batería pesada. Sin emabrgo, Fowler asegura que en los últimos años este tipo de automóviles han experimentando un resurgimiento.Híbrido enchufable o eléctrico en 2026: un experto en motor revela qué opción tiene más sentido actualmente Añade que la evolución tecnológica ha permitido que los híbridos enchufables representen un gran paso hacia la electrificación total. Actualmente son sistemas con baterías preparadas para recorrer hasta 145 kilómetros, por lo cual, en muchos casos, los conductores no tendrán que pararen una gasolinera a repostar. Teniendo esto en cuenta, el experto sentencia que para aquellos conductores cuya conducción diaria se ajuste a esa autonomía cercana a los 150 kilómetros, los híbridos enchufables son la mejor opción. De esta forma, es posible utilizarlo cada semana como si fuese un eléctrico pero usar el motor de gasolina en viajes largos. Eléctricos puros Sin embargo, Fowler insiste en que la eficiencia real de un híbrido enchufable depende en gran medida de su uso. Si el propietario no lo carga con frecuencia, se convierte en un coche que carga con el peso de una batería y un motor eléctrico pero que depende de un motor de gasolina. En ese supuesto, es un vehículo mucho menos eficiente que un híbrido convencional o uno de combustión. De hecho, el especialista razona que en esos casos, los eléctricos pueden tener ventaja porque además son más simples para el propietario. Al no tener motor ni sistema de escape requiere menos mantenimiento y, si se carga en casa, puede salir más barato. El experto concluye que si el conductor puede cargarlo fácilmente y suele conducir por ciudad, un vehículo eléctrico puro suele ser la opción más inteligente y sencilla.