Cada vez se venden más coches eléctricos, no al mismo ritmo que los de combustión, pero sí al suficiente como para que empiece a haber unidades disponibles en el mercado de ocasión. Esto constituye una alternativa para hacerse con un modelo de baterías a un precio más barato, pero dado el desconocimiento general que hay sobre este tipo de mecánicas, es fácil dar un paso en falso. Es por eso que, si quieres comprar un coche eléctrico de segunda mano, deberías estar atento a estos puntos. Lo primero es tener claro que aunque son relativamente nuevos, los EV han evolucionado mucho en apenas una década. Han pasado ya por varias generaciones y esto es clave, no tan solo por la antigüedad que tengan, que también, si no porque los modelos que pertenecen a las primeras tenían tecnología peor y, por tanto, no resisten tan bien el paso del tiempo. La primera norma es sencilla: tanto por tiempo como por uso y recargas, los coches eléctricos más antiguos son una opción de compra menos recomendable. Su batería estará más degradada y, por tanto, sus prestaciones pueden diferir más de las que tenía cuando era nuevo. Esto no significa que no se puedan adquirir, pero es algo a valorar en función de cuáles sean las necesidades del comprador. Ese es precisamente el segundo punto a tener en cuenta: qué tipo de coche eléctrico se necesita. No todo el mundo hace el mismo uso de su vehículo en el día a día, así que es algo que hay que valorar. Si solo se quiere el coche eléctrico como segundo automóvil del hogar, quizá valga un modelo antiguo que tenga autonomía suficiente únicamente para los desplazamientos diarios a lo largo de la semana. En caso de tener que darle un uso más intensivo, será necesario uno que tenga batería y rango de acción mayores, pero que también será más caro. Atención a los cargadores para los coches eléctricos Un cambio importante respecto a la compra de un coche de segunda mano de combustión está en que hay que contemplar también la disponibilidad de cargadores, ya sean públicos o domésticos. Es necesario saber el tipo de cargador y enchufe que utiliza el coche y la potencia que se necesita para poder recargarlo de manera regular sin problemas. Rentabilizar coche Esto lleva al punto final: la batería. Es el elemento clave y más caro de un coche eléctrico, y del que hay que tener en cuenta que va perdiendo rendimiento tanto por el uso como por los ciclos de carga y descarga. Así, debido ambos factores, además del tiempo, la capacidad que le quede disponible en la actualidad puede ser muy diferente de la que declaraba originalmente, algo que afecta directamente a la autonomía. La mayoría de los fabricantes prometen un 80% de capacidad una vez pasados ocho años, pero en función de como se haya cuidado la pila, la cifra puede ser mucho menor. Por eso, antes de comprar un coche eléctrico usado es imprescindible comprobar cuál es el estado de salud de la batería (SOH, por sus siglas en inglés), para saber de verdad cuánto le queda y qué kilómetros reales se pueden recorrer por carga. Los coches eléctricos de segunda mano están al alza Según datos de coches.net y GANVAM, el mercado de los coches eléctricos de segunda mano está en una tendencia de crecimiento positiva. El interés por éstos es de un 73% más que en marzo de 2025 y un +26,2% respecto al mes anterior. Esto podría estar motivado por el aumento del precio de los combustibles. coche eléctrico más vendido El Tesla Model 3 ha sido el coche eléctrico usado más vendido del primer trimestre en España, con 647 unidades, que suponen un crecimiento del 17,9% respecto. En segundo lugar hay un empate entre el Fiat 500 y el Renault Zoe, ambos con 311 unidades, aunque con crecimiento diferentes (+8,7 y +15,6%, respectivamente).