Recargar un coche eléctrico en el mismo tiempo que se reposta gasolina: así lo están consiguiendo varias marcas de coches Ahora que el precio ha dejado de ser una excusa para comprar un coche eléctrico (relativamente, porque siguen siendo caros, pero menos que antes), el principal obstáculo para muchos potenciales compradores son los tiempos de carga. Afortunadamente, la evolución tecnológica está permitiendo acortar esos tiempos. Hay varias marcas que trabajan para conseguir que un coche eléctrico se recargue en el mismo tiempo que se reposta gasolina.Recortar el tiempo que tarda en recargarse una batería de vehículo eléctrico es crucial, porque hace que ya no sea tan importante el rango de autonomía. No es que no sea importante, que lo es. No es lo mismo un coche que pueda recorrer 300 kilómetros que 500.Pero, entiéndase: si puedes recorrer unos 300 kilómetros reales con una recarga y luego recuperas energía suficiente para hacer otros 250-300 kilómetros en unos cinco minutos, puedes cubrir largas distancias sin problemas, que es lo que más inquieta a los conductores interesados en automóviles eléctricos.Esperar unos 20 minutos o media hora en recuperar energía para reanudar la marcha ralentiza mucho los viajes, al contrario de lo que ocurre con los vehículos de combustión, en los que puedes repostar diésel o gasolina en unos 4-5 minutos como mucho.Un truco a la hora de viajar en coche eléctrico es hacer más paradas, pero más breves. Es decir, en lugar de hacer una parada de media hora en un trayecto de unos 500 o 600 kilómetros, hacer dos o tres, pero de cinco minutos. ¿Por qué? Porque es en esos primeros minutos en los que la carga es más potente y recupera más energía. Al final, tardas menos.Marcas que consiguen recargar la batería de un coche eléctrico en pocos minutosLos fabricantes hace tiempo que son plenamente conscientes de esta situación y trabajan en mejorar, precisamente, este apartado. Cada vez hay más modelos nuevos que admiten potencias de carga de más de 100 kW, lo que reduce sustancialmente el tiempo necesario para alcanzar al menos el 80% del nivel de la batería.En este sentido, si hay una marca referente es BYD. El fabricante chino, uno de los líderes mundiales en fabricación de baterías, junto con CATL, apuesta por la recarga rápida, creando soluciones cada vez más avanzadas.El año pasado presentó la Super e-Platform, capaz de soportar hasta 1.000 voltios y corrientes de carga de 1.000 amperios. Tiene una velocidad de carga de 10C, la más alta de cualquier batería que se produzca actualmente en serie, lo que le permite recuperar 400 kilómetros en apenas cinco minutos.Pero es que ahora la compañía asiática ha desarrollado una versión mejorada que aumenta la potencia de carga hasta los 1.500 kW. Todavía no ha proporcionado datos oficiales, pero lo normal es que se mejoren los tiempos de carga.En la práctica, estos valores suponen que una recarga completa de un coche eléctrico tarde, más o menos, el mismo tiempo que necesita un vehículo de combustión en repostar en una gasolinera.Para soportar toda esta potencia de carga, BYD utiliza cables refrigerados por líquido que pesan 2 kg cada uno y aprovecha una distribución inteligente de la energía para optimizar las operaciones de recarga. La firma ya tiene 200 estaciones operativas en China de 1.000 kW, a las que podrían sumarse las nuevas de 1.500 kW.El fabricante chino está desplegando una red de recarga en tres niveles, con estaciones principales, estaciones satélite y estaciones periféricas. El objetivo es alcanzar las 15.000 estaciones este año con el apoyo de empresas especializadas, como Xiaoju Cherging y Xindiantu.No todas contarán con la máxima potencia de carga, pero sí con sistema de carga rápida en la mayoría de los casos, con potencias comprendidas entre 200 y 600 kW. Recordemos que en Europa es difícil encontrar cargadores con más de 300 kW.Más marcas chinasChina lleva la batuta en todo lo que respecta a la tecnología del vehículo eléctrico y tiene un porqué. El Reino Medio (como se autodenomina el gigante asiático) posee el control del 70%, aproximadamente, de la extracción de las materias primas necesarias para fabricar las baterías, las conocidas tierras raras.Y lo más importante: en torno al 95% de su procesamiento. Esto permite a las marcas chinas controlar toda la cadena de producción de automóviles eléctricos, lo que explica su superioridad tecnológica con respecto a los fabricantes del resto del planeta.Otro ejemplo, además de BYD, es Xpeng. Esta marca, que ya opera en España, monta una batería de 80,1 kWh en sus dos modelos, el G6 y el G9. En el primero, admite una potencia de carga de hasta 451 kW, con la que puede recuperar del 10 al 80% de la capacidad en apenas 12 minutos.En el G9, la potencia es mayor, alcanzando los 525 kW, lo que también permite recuperar del 10 al 80% de su capacidad en 12 minutos. No son cifras tan espectaculares como las de BYD, pero también buenas.Por otro lado, otra marca que trabaja para acortar los tiempos de recarga de coches eléctricos es Polestar. En este caso, se trata de una firma europea, aunque integrada en el gigante chino Geely.Polestar acaba de presentar una revolucionaria tecnología para cargar un vehículo eléctrico en el mismo tiempo que se reposta un depósito de gasolina. Para ello, se ha asociado con StoreDot.Se trata de una la empresa israelí que se define como pioneros en baterías de carga rápida para implementar la tecnología de carga extremadamente rápida (XFC) por primera vez en un coche.Esta tecnología ha permitido cargar la batería del prototipo Polestar 5 del 10% al 80% en sólo diez minutos, con una velocidad de carga constante durante toda la prueba, comenzando con 310 kW y alcanzando un pico de más de 370 kW al final de la carga.Según ha explicado la firma sueca, es la primera vez que se prueba una carga extremadamente rápida en diez minutos utilizando células de silicio en lugar de células individuales en un entorno de laboratorio.La batería del Polestar 5 tiene una capacidad energética de 77 kWh, aunque la compañía señala que tiene potencial para aumentar hasta al menos 100 kWh. Cargando hasta el 80% de su capacidad, permitiría al vehículo recuperar 320 kilómetros de autonomía en diez minutos.