Los 30 coches más bonitos de la historia de la automociónLos coches más rápidos del mundo y su velocidad máximaLos coches más caros y lujosos del mundo "Sorpresas te da la vida", dicen, y vaya sorpresón nos ha dado Mansory con su última novedad: un nuevo kit para el Porsche 911 Turbo S que, a decir verdad, no es todo lo excéntrico que nos tiene acostumbrados el preparador británico.¿Significa esto que Mansory ha visto la luz, y va a dejar de desafiar la buena salud de nuestras retinas? No necesariamente, pero esto que ahora denomina 'Softkit' tiene potencial para ser el principio de una línea de preparaciones más 'light' que, al menos en esta primera base, nos ha convencido bastante.Brutal, pero no muchoAsí las cosas, en este 'Sofkit' encontramos una nutrida serie de añadidos que se instalan directamente sobre la carrocería original del 911 Turbo S, como el splitter frontal -y sus extensiones-, las taloneras, los retrovisores, los prolongadores de los pasos de rueda -éstos, en el mismo color de la carrocería-, las tomas de aire posteriores, el difusor posterior y, sobre todo, la cubierta del motor.Mansory Porsche 911 Turbo S SoftkitEsta última pieza, realizada al igual que las demás en fibra de carbono y coloreada en un tono de rojo vino, es quizá la más espectacular del Softkit, pues reemplaza por completo al capó original Porsche que, como bien sabes, en esta variante incluye un alerón retráctil. Como compensación por renunciar a ese detalle, Mansory ofrece un alerón fijo mucho más grande e inspirado en la competición, acompañado por cuatro tomas de aire, dos de las cuales son de tipo periscopio.Mansory Porsche 911 Turbo S SoftkitOtra obra de mención son las llantas, un nuevo diseño de cinco radios dobles en estrella que integra aros aerodinámicos muy al estilo del Porsche Taycan. Los cierres monotuerca originales reciben un toque de rojo vino junto con los emblemas de Mansory.Mansory Porsche 911 Turbo S SoftkitY, si el exterior nos parece bastante comedido, el interior es hasta deseable: el recubrimiento total en Alcántara, típico de Mansory, alcanza incluso a la moqueta, presentada con un relieve pespunteado en forma de diamantes. Pero el toque del chef se lo llevan los asientos y los paneles interiores, donde también tiene cabida una tela de cuadros escoceses, muy propia de los primigenios 911 de los años sesenta y setenta.