Un Porsche 911 Carrera Cabriolet ha sido protagonista de un impactante caso de robo en Los Ángeles (Estados Unidos) tras ser recuperado por la policía en un estado completamente irreconocible. Lejos de un hurto convencional, el vehículo fue objeto de un despiece total, una práctica cada vez más frecuente en coches de alta gama debido al valor de sus componentes en el mercado negro. Un robo quirúrgico: sin motor ni carrocería Cuando los agentes localizaron el automóvil, lo que encontraron fue prácticamente el esqueleto del vehículo. El Porsche 911 había sido despojado de elementos esenciales como el motor, las ruedas, la suspensión y todos los paneles de carrocería. También habían desaparecido componentes de alto valor como faros, puertas, capó, paragolpes e incluso el sistema de la capota del descapotable. El resultado era una estructura desnuda que, a simple vista, resultaba difícil de identificar como un modelo de la marca alemana. De hecho, según medios locales, varios testigos confundieron los restos con otro coche o con un proyecto abandonado, debido a la ausencia total de rasgos distintivos del deportivo. Interior completamente vaciado El interior del vehículo sufrió el mismo destino. Los delincuentes extrajeron todos los elementos posibles: asientos, volante, salpicadero, sistema de infoentretenimiento, airbags y cinturones de seguridad. En su lugar, solo quedaban cavidades vacías y cableado visible, mostrando el nivel de precisión con el que se llevó a cabo el desmantelamiento. Como es lógico de pensar, este tipo de robo no responde a una actuación improvisada. La meticulosidad del proceso apunta a la participación de grupos especializados, capaces de desmontar un coche completo en pocas horas y sin dejar apenas rastro estructural de su configuración original. Porsche: los favoritos de los ladrones ¿Qué tiene que ver el robo de faros con el cultivo de marihuana? En las redes sociales abundan las imágenes de coches afectados por esa situación, y todo indica que son los vehículo de lujo los favoritos por los ladrones. Pero ¿por qué sustraer los faros? En Brasil, la situación ha dejado de ser una sorpresa. De hecho, UOL, un medio de comunicación de ese país, lo confirmaba hace unos años con un taller de Sao Paulo especializado en automóviles Porsche: la marca de lujo es una de las favorita de los dueños de lo ajeno. ¿Y por qué son solo algunas marcas? Porque las elegidas serían aquellas que contienen luces LED más potentes y de bajo consumo, y en consecuencia, son las perfectas para cultivar marihuana. Resultan ideales para iluminar, maximizar y acelerar la cosecha de esta planta. Además, a este motivo se suma la fácil venta de las luces del coche en internet. Un delito que podría salir bastante costoso al propietario, al tener que reemplazar los faros originales y pagar la instalación. También en Europa Ya incluso en diciembre de 2012, The Guardian titulaba: “Cuidado los propietarios de Porsche: los cultivadores de cannabis pueden robar sus faros”. Así, el medio británico describía cómo el Porsche Cayenne y Panamera se situaban como los modelos más codiciados en Ámsterdam. “Además de producir la relación luz-calor correcta para cultivar cannabis, las bombillas de xenón son muy eficientes energéticamente. Incluso las granjas de cannabis a pequeña escala requieren grandes cantidades de electricidad, lo que hace que estos faros sean más atractivos”, describía el periódico entonces. robo faro porsche The Guardian Un caso más reciente El siguiente caso fue en enero del año pasado. El hecho tuvo lugar en las calles de Düsseldorf, Alemania y un usuario de Reddit publicó la imagen del robo. Todo indica que los ladrones han abierto las aletas delanteras y el capó del Porsche Taycan Sport Turismo como si fuese una lata de conservas. Tanto los medios de ese país como los comentarios del foto, se refieren a lo mismo: todo apunta a que el robo tiene como propósito que la venta de las piezas en el mercado de segunda mano.