24 deportivos baratos y bonitos que puedes comprarLos coches de tracción trasera más asequibles y divertidosLos 22 mejores coches que aún ofrecen cambio manual En un principio, Ferdinand Porsche concibió su motor bóxer con refrigeración por aire para evitar los problemas de fiabilidad de la refrigeración líquida, haciendo de paso que fuese más sencillo de mantener y reparar. La marca que porta su apellido pasó décadas perfeccionando este mismo concepto hasta que, con la entrada del nuevo milenio, lo abandonaron en favor de los modernos líquidos refrigerantes cuya eficacia no tiene rival.Sin embargo, la firma de Stuttgart aún tiene ideas para recuperar esta tradición, aunque a la vista de su última patente conocida -publicada hace unos días por el registro nacional alemán de patentes-, el regreso del 'aircooled' no será como lo podrían imaginar los más puristas.Una 'supercorriente' de aire bajo controlSegún se desprende del texto y los esquemas de la patente, este sistema de refrigeración por aire ejercería como apoyo al circuito de refrigeración líquida, y está pensado prácticamente en exclusiva para automóviles de motor trasero o central con bloques de tipo bóxer.Porsche Refrigeración Aire PatenteEn este sistema, el motor al completo va alojado en una carcasa que está diseñada para funcionar en la práctica como una conducción de aire, con un gran respiradero en su parte superior y, en uno de sus extremos, con uno o dos ventiladores de gran tamaño que aceleran el paso del aire que circula por el interior del mecanismo.De igual modo, después de un arranque en frío, el mismo ventilador invierte su giro para succionar aire caliente del exterior, como por ejemplo el que rodea a los colectores, catalizadores y tubos de escape. A este respecto, Porsche sugiere -de forma muy leve, claro está- que el giro invertido del ventilador también puede utilizarse para generar un cierto efecto suelo, a la guisa de la idea más célebre de Gordon Murray y su GMA T.50.Porsche Refrigeración Aire PatenteTodo lo anterior concede suculentas ventajas, empezando por la posibilidad de refrigerar los motores con un circuito líquido mucho más simple y pequeño, con todo lo que eso conlleva en fiabilidad. Y, evidentemente, hay altas probabilidades de que lleguemos a ver esta refrigeración por aire en una próxima generación del 911, pero a falta de certezas tampoco es descartable que Porsche la haya ideado para un hipotético hipercoche que continúe la estirpe iniciada por los 918 y Carrera GT.