Un vehículo usado es una oportunidad para aquellos que no pueden permitirse uno nuevo o, simplemente, no quieren. Pero hay que evitar estos cinco fallos a la hora de comprar uno para no tener problemas a posteriori, como le pasó a un comprador de Murcia. Ahora, un tribunal ha declarado nula la compra de un coche de segunda mano por manipulación de datos.Tal y como informa el diario La Verdad de Murcia, la juez de un juzgado de Primera Instancia de Murcia ha declarado la nulidad de un contrato de compraventa de un coche de segunda mano, después de quedar demostrado que los kilómetros y el año de matriculación estaban manipulados.Este es, precisamente, uno de los mayores riesgos cuando se compra un automóvil usado o de ocasión. Normalmente, la gente busca modelos que no tengan muchos kilómetros y eso los vendedores lo saben. Por eso buscan la manera de rebajar el kilometraje del odómetro.En este caso, la venta se llevó a cabo entre particulares, a través de una plataforma de venta de coches usados, aunque también ocurre en concesionarios de ocasión y usados.El coche tenía problemas mecánicos gravesPoco después de comprar el vehículo, el nuevo propietario empezó a detectar averías graves. Los informes periciales presentados durante el juicio demostraron que el coche sufría problemas estructurales o mecánicos importantes.Entre esos problemas, destacaban fallos en el motor o sistema de transmisión que no eran visibles en una inspección superficial ni durante una prueba de conducción corta. Son los denominados vicios ocultos.En consecuencia, la juez determinó que los fallos eran de tal gravedad que el vehículo no era apto para su uso normal y que el comprador no lo habría adquirido o habría pagado un precio mucho menor, de haber conocido los defectos mecánicos reales que el vendedor no comunicó en el momento de la transacción.Por tanto, en la sentencia considera que hubo un "vicio en el consentimiento", ya que el comprador adquirió el bien bajo una premisa falsa de buen estado. Por ello, se aplica el principio aliud pro alio (entregar una cosa distinta a la pactada), ya que el vehículo estaba en un estado que lo hacía inservible para la finalidad que motivó su compra.Aliud pro alioLa sentencia obliga a las dos partes a volver a la situación previa a la venta, es decir, la restitución por parte del vendedor del dinero íntegro que pagó el comprador y la devolución del vehículo.La sentencia subraya que vender un coche "en el estado en que se encuentra" no exime al vendedor de responsabilidad si existen defectos graves preexistentes que no fueron declarados expresamente.Cabe recordar que la ley establece un plazo de seis meses desde la entrega para reclamar por vicios ocultos en ventas entre particulares. Para realizar el proceso, es necesario un informe pericial que demuestre que la avería no es por desgaste natural, sino que ya existía antes de la venta.Antes de comprar un coche de segunda manoFijarse solamente en los kilómetros es uno de los errores que cometen muchos compradores. No todo es el kilometraje. Por supuesto que importa, pero también hay que comprobar muchos otros aspectos. Un automóvil con muchos kilómetros puede funcionar mucho mejor que otro con poco rodaje.La clave está en el mantenimiento. Por eso es fundamental pedir al vendedor un historial de servicio con el mantenimiento que ha recibido el vehículo. El problema es que muchas veces ese historial no existe.En cuanto a los kilómetros, hay algunos aspectos del vehículo que pueden servir de indicios para saber no el kilometraje exacto, pero sí comprobar que el coche en cuestión tiene más kilómetros de lo que declara.Por ejemplo, un coche que marca pocos kilómetros, pero tiene el volante demasiado desgastado o los mandos multifunción casi borrados, indica que ha tenido más uso del que aparenta.Lo mismo se puede deducir observando el estado de los asientos. Un coche con poco uso no tendrá el asiento del conductor demasiado desgastado, especialmente por los laterales.Por eso, antes de comprar un coche de segunda mano, es muy importante acudir a verlo con un mecánico o experto que analice el estado del vehículo. Hoy en día es mucho más fácil que antes, porque hay empresas que se dedican a prestar este servicio. No es barato, pero es un gasto que puede evitar males mayores y muchos dolores de cabeza.