Para mantener un coche en buen estado durante muchos años, es fundamental prestar atención a todos sus componentes y realizar revisiones temporales. Esos cuidados deben multiplicarse con el paso de los años y los kilómetros, ya que las piezas se van desgastando poco a poco. De lo contrario, lo más probable es que de la noche a la mañana aparezcan problemas inesperados.Siempre es importante realizar un buen mantenimiento, pero si hay un punto a partir del cual hay que extremar el cuidado, es cuando el cuentakilómetros supera la barrera de los 160.000 kilómetros. Hace algunas décadas, alcanzar dicha cifra significaba que se había llegado al fin de la vida útil del coche. Ahora puede que solo sea la mitad del kilometraje, pero es un momento a partir del cual el vehículo comienza a fallar si no se cambian ciertos componentes. Qué hay que cambiar Según los expertos en mecánica, los 160.000 kilómetros son un buen punto de referencia para cambiar cinco de las piezas más importantes de un coche. Una de esas piezas son las bujías, que, aunque son más resistentes gracias a los avances modernos, conviene no forzarlas más allá de los 160.000 kilómetros. Eso sí, en algunos vehículos podrían necesitar ser reemplazadas antes, cuando se han recorrido cerca de 30.000 kilómetros. Otro de los componentes que hay que sustituir al llegar a esta barrera son los neumáticos, ya que lo más seguro es que se haya gastado su banda de rodadura. Desde Slashgear aseguran que incluso si la rueda se ve bien a los 160.000 kilómetros, conviene cambiarlos por cuestiones de seguridad. También es importante prestar atención a la correa de distribución, que a diferencia de los neumáticos desgastados o las bujías viejas, no da muchas señales de advertencia antes de romperse. Si esta pieza se rompe, el motor puede desincronizarse instantáneamente, y por eso es fundamental cambiarla antes de que sea tarde. Más piezas Los mecánicos lo tienen claro: a partir de los 160.000 kilómetros hay que cambiar estas cinco piezas del coche para evitar averíasEn el caso de los vehículos híbridos, los expertos también recomiendan cambiar la batería a los 160.000 kilómetros, ya que es la garantía que suelen tener. En los coches de gasolina, la recomendación depende más de los años que del kilometraje. Por último, una vez superados los 160.000 kilómetros hay que sustituir las mangueras del sistema de refrigeración, que, al igual que la correa de distribución, suelen fallar sin previo aviso.