Hay ciertos elementos que no están presentes en todos los coches y un buen ejemplo de ello son los guardabarros. Solo algunos vehículos los incorporan y los conductores no suelen prestarles atención más allá de su aspecto estético, pero en realidad son bastante útiles. Y es que sirven para proteger la carrocería frente al agua, el barro o las piedras que se levantan durante la conducción.Pero como ocurre con otros componentes del vehículo, el diseño y la presencia de los guardabarros también pueden influir en aspectos menos evidentes como la aerodinámica y el funcionamiento del coche. En este sentido, hay quienes se preguntan si llevar estas piezas cerca de las ruedas puede aumentar el consumo de combustible. Cómo afecta al consumo Cuando los guardabarros están bien instalados en un coche, ayudan a controlar el flujo de aire que se acumula detrás de los neumáticos. Los problemas aparecen si hay un mínimo fallo en su instalación o si se descolocan con el paso del tiempo. De hecho, las pruebas realizadas por Slashgear demuestran que en ese supuesto el consumo de combustible se ve afectado negativamente.El detalle que puede cambiar el consumo de tu coche: así afectan los guardabarros a la aerodinámica Aun así, los especialistas insisten en que los guardabarros bien instalados tienen un impacto mínimo o nulo en la eficiencia general del combustible. Concretamente, se comparó el consumo en vehículos con y sin guardabarros y las diferencias son inferiores al 1%. En definitiva, la diferencia es pequeña como para tener relevancia en la conducción diaria. El caso de los camiones Hay que tener en cuenta que todas las turbulencias que se producen alrededor de las ruedas de un coche se magnifican en vehículos más grandes como los camiones. Si el flujo de aire es inestable, aumenta la resistencia aerodinámica y obliga al motor a trabajar más para recorrer la misma distancia. En este caso, los guardabarros pueden ayudar a controlar ese flujo, y por eso es más habitual ver estos componentes en los camiones que en los automóviles.