Los 30 coches eléctricos con más autonomía del mercadoLos 35 coches eléctricos más baratos del momentoLos 10 vehículos eléctricos más deseados del mundo Además de su pelea contra los demás fabricantes que también nacieron electrificados como ella -Tesla es el primer nombre que viene a la cabeza, pero no es el único-, Polestar mantiene otra gran lucha en pro de la sostenibilidad completa, esto es, alcanzar la neutralidad total de emisiones de carbono para 2040, tanto en sus procesos industriales como en todo lo que toca a sus modelos. Precisamente, para alcanzar esto último Polestar lleva desde 2025 trabajando en lo que ellos denominan 'Polestar 0', un proyecto que busca lograr la auténtica neutralidad de carbono a lo largo de todo el diseño, desarrollo y producción de un coche, sin tener que recurrir a 'créditos verdes' o a cualquier otro tipo de acciones compensatorias, tal y como sí hacen la mayoría de fabricantes. Y, por lo que se deja caer en el último informe de sostenibilidad de la marca, parece que ya han conseguido ciertos progresos.El pequeño (gran) triunfo de la ciencia de materialesEl lugar clave del proyecto Polestar 0 es el centro de investigación especial Mission 0 House, establecido en Gotemburgo (Suecia). Allí, los ingenieros industriales y los investigadores académicos unen sus fuerzas para desafiar todo lo que la industria automotriz da por sentado en el uso y obtención de los metales y productos químicos que componen un automóvil, así como en los propios procesos de la fabricación.Polestar 0Lo que revela el último informe de sostenibilidad de Polestar es que este equipo multidisciplinar de investigadores ya ha conseguido un interesante conjunto de nuevos materiales 100% sostenibles, empezando por materiales textiles de base biológica que deberían aplicarse en tapicerías y guarnecidos del interior. Pero más interesante aún es el anuncio de que la Mission 0 House ya trabaja en un experimento piloto a gran escala empleando acero de automoción "de ultra bajas emisiones", lo que quiere decir obtenido con una contaminación de CO2 mínima.Otros dos grandes hitos de este proyecto, que cuenta con una inversión aproximada de 9 millones de euros más la colaboración de cinco instituciones académicas y seis empresas, son sus investigaciones en materiales alternativos para baterías -uno de los elementos más contaminantes en un coche eléctrico, por sus metales pesados- y en tecnologías que permitan aprovechar el CO2 para convertirlo en nuevos materiales.