Las rotondas son fundamentales para mejorar la fluidez del tráfico y evitar problemas en los cruces tradicionales, pero también son puntos que pueden resultar problemáticos. Son intersecciones en las que coinciden muchos vehículos que entran, salen y cambian de carril constantemente, lo que puede dar lugar a maniobras incorrectas o despistes puntuales que acaban en sustos.Por eso, en muchos países se están estudiando nuevas formas de diseñarlas para hacerlas más seguras y, sobre todo, hacerlas compatibles con todos los usuarios de la vía, incluyendo a quienes no viajan en coche sino en bicicleta o patinete. En este sentido, han llegado a Francia unas nuevas rotondas que desde su implantación registran cero accidentes. ¿Cómo son? Desde hace algunos años, cada vez son más las personas que utilizan bicicleta para sus desplazamientos diarios, especialmente en centros urbanos. Muchas ciudades se están adaptando y por eso se han instalado recientemente aparcamientos para bicicletas o señales específicas para los ciclistas. Ahora, le ha llegado el turno a las rotondas. Un nuevo tipo de rotonda "cero accidentes" llega a Europa: así funciona el diseño que promete cambiar la seguridad vialConcretamente, han llegado a Francia las conocidas como "rotondas de estilo holandés", que suponen un cambio en las prioridades tradicionales. A diferencia de lo que ocurre con las glorietas tradicionales en las que los ciclistas circulan junto a los coches, este nuevo sistema incorpora un carril bici exclusivo que rodea toda la rotonda. De esta forma, los ciclistas tienen prioridad al entrar y salir de la intersección. En otras palabras, se separan a los vehículos motorizados y a las personas que van en bicicleta, en patinete o incluso andando. Normalmente la división se hace visible con una franja de color, y en la práctica los coches deben ceder el paso a los ciclistas para entrar. Una vez dentro de la glorieta, los conductores tienen prioridad, pero para salir de ella, de nuevo, deben ceder el paso a los ciclistas. Esta doble prioridad tiene como objetivo mejorar la seguridad de los usuarios más vulnerables de la vía. Los resultados Este sistema promete reducir el riesgo de accidentes entre coches y ciclistas al mejorar la visibilidad y evitar que los usuarios compartan carril. Ya se han instalado en varios puntos de Francia, uno de ellos en Rennes, ciudad que invirtió 600.000 euros para instalar una rotonda de estilo holandés. Los resultados son alentadores, ya que desde que se construyó no ha habido accidentes graves. Los principales beneficiarios han sido los ciclistas, ya que los datos reflejan una notable disminución de incidentes y conflictos en la vía. Mientras tanto, desde el medio francés Journal du Geek explican que algunos conductores han reclamado que los carriles para vehículos motorizados son demasiado pequeños y que es necesario adaptarse y reducir la velocidad para evitar confusiones.