Hay cierta incertidumbre que rodea el futuro del automóvil, y en ese contexto los combustibles tradicionales siguen buscando su sitio ante el crecimiento y desarrollo de la electrificación. Las normativas europeas tienen un peso clave en este sentido, ya que impulsan algunas tecnologías, priorizan unos combustibles sobre otros y, en definitiva, deciden hacia dónde se dirige realmente el mercado.Un caso llamativo es el del E20, un combustible que se compone de un 20% de bioetanol y un 80% de gasolina convencional. Se considera un carburante más ecológico, pero hasta ahora solo se permitía un contenido máximo de etanol del 10%. Es decir, solo era legal el combustible E10. Cambio en las reglas La Comisión Europea planea modificar la Directiva sobre la calidad de los combustibles, que actualmente solo permite el E10. De esta forma, se da respuesta a una iniciativa política del Parlamento Europeo, que para 2025 ha estado presionando para acelerar la comercialización del E20. Esta decisión surge a raíz de una carta de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, a varios miembros del Parlamento Europeo y a la que ha tenido acceso el diario alemán Auto Motor Sport. En el escrito, se explica que la Unión Europea "considerará la aprobación de un mayor contenido de etanol (E20)" y que, además, se examinarán las cuestiones relativas a la compatibilidad de los motores con los vehículos existentes y los incentivos a la inversión en biocombustibles. Es decir, Europa ha confirmado oficialmente que, muy probablemente, el E20 entrará en las normativas futuras. En la carta, Ursula von der Leyen añade que "otros instrumentos políticos ya apoyan el desarrollo de una cadena de valor sostenible para los combustibles renovables, ya que estos seguirán desempeñando un papel fundamental en la descarbonización del transporte". Beneficios del E20 El combustible E20, como su nombre indica, contiene un 20% de bioetanol. El componente biogénico no se tiene en cuenta en el cálculo de las emisiones de CO2, por lo que se puede decir que sus emisiones contaminantes son menores que las de la gasolina convencional. Por otro lado, el consumo aumenta ligeramente debido al menor contenido energético del etanol. En lo que se refiere al precio, los expertos estipulan que será inferior al del E10. Este combustible ya se está poniendo a prueba en proyectos piloto, aunque su lanzamiento al mercado a gran escala depende actualmente de los requisitos regulatorios. Hasta ahora se pensaba que su entrada en vigor llegaría en 2027, pero la iniciativa actual de la Unión Europea podría modificar el calendario.La Unión Europea dice basta y quiere impulsar el E20: la gasolina que promete abaratar el combustible También hay que tener en cuenta que su compatibilidad técnica con los vehículos existentes sigue siendo un aspecto clave. Y es que, aunque los modelos modernos están preparados, los vehículos más antiguos pueden no soportar el E20. La Comisión Europea cita este aspecto como criterio para una revisión más profunda.