La seguridad vial se ha convertido en una prioridad para la Unión Europea, especialmente desde que la tecnología ha cambiado la industria del automóvil. Para reducir accidentes y mejorar la protección, desde Bruselas llevan un tiempo impulsando nuevas medidas que implican cambios profundos en la circulación, pero también otras modificaciones que a simple vista son menos relevantes.A pesar de ello, cualquier cambio que pueda parecer insignificante a simple vista puede marcar la diferencia en carretera. En este sentido, este mismo 2026 entra en vigor una nueva normativa destinada a mejorar la seguridad vial y que establece que los nuevos vehículos deberán incorporar una nueva luz de freno intermitente. Cambios normativos Según las informaciones de Auto Swiat, será concretamente el 7 de julio de 2026 cuando entre en vigor la nueva norma de la Unión Europea según la cual todos los vehículos nuevos matriculados después de esa fecha deberán estar equipados con luces de freno adaptativas intermitentes. El objetivo de esta medida es prevenir colisiones en cadena y reducir el número de accidentes causados por conductores que reaccionan demasiado tarde ante el frenazo de otro vehículo. Dicha luz de freno funcionará en todos los vehículos nuevos que circulen a velocidades superiores a 50km/h: cuando frenen bruscamente, el sistema activará automáticamente el parpadeo rápido de las luces de freno, alertando al tráfico que circula detrás. Entrará en vigor en julio: la Unión Europea da un giro radical y cambia las luces de freno de los coches para siempreEl conductor no tendrá que activar manualmente este sistema, ya que una vez se detenga el vehículo, las luces de freno se atenuarán y se activarán las luces de emergencia estándar. Además, los expertos explican que este sistema no se activará con cada frenada, sino que los sensores calcularán la presión que ejerce el conductor sobre el pedal, la activación del ABS y la velocidad del coche para encender las luces únicamente en frenadas bruscas. Qué coches lo tienen Aunque parece un cambio significativo porque hasta ahora no era obligatorio, hay que tener en cuenta que es un sistema habitual en muchos coches modernos. Eso sí, afectará únicamente a nuevas matriculaciones, por lo que los vehículos más antiguos no necesitan modernizarse. Como punto negativo, hay quienes exponen que estos sistemas de asistencia al conductor encarecen los coches nuevos.