Aznom es un estudio de diseño italiano especializado en crear automóviles one off, es decir, modelos únicos para clientes que buscan lo mas exclusivo. Cada cierto tiempo nos sorprenden con alguna de sus propuestas, más o menos realizables, pero algunas de ellas llegan a materializarse, como su visión de una limusina de superlujo, el Aznom Palladium, de casi seis metros de largo, realizada sobre la base de un pick-up americano, el RAM 1500. Su última "excentricidad", en colaboración con Camal Studio de Turín, es el Aznom L'Epoque, un descomunal vehículo de gran lujo en el que todo es diferente, desde sus enormes medidas hasta la forma en que se abren sus puertas. La carrocería no tiene pilar central en mitad del habitáculo y con una parte del techo de las plazas traseras que también se abre, para que los ocupantes puedan acceder de forma más fácil a un interior que no tiene nada que ver con el de cualquier otro coche, incluso con el más lujoso. Un interior que no parece un coche Tejidos, texturas, colores y materiales hacen que el habitáculo del L'Epoque se parezca más al salón de un hotel de lujo de los años 20 y 30, la era dorada del art-decó, que al interior de un automóvil. Mesas giratorias, mueble bar y un ambiente de lujo de hace un siglo con el que sus creadores quieren recuperar la simbología que tenía el automóvil hace un siglo como verdadero marcador de estilo y estatus. Los diseñadores de esta mega-berlina de representación son conscientes de lo casi imposible de realizar de su creación y en su definición hablan de "una idea deliberadamente exagerada, pero capaz de devolver el automóvil al ámbito de las obras de arte y el ingenio humano". Eléctrico de autonomía extendida El L'Epoque se mueve gracias a los 1.000 CV de potencia que proporcionan los cuatro motores eléctricos instalados en cada una de sus ruedas. Estos motores se alimentan de una batería de 100 kWh que cuenta con un motor de combustión como generador para cuando no es posible recargar en un enchufe. Y lo realmente sorprendente es que ese motor sea un V6, aunque teniendo en cuenta que todo en este Aznom es descomunal, lo de tener un V6 de "reserva" no resulta tan descabellado. El Aznom L'Epoque es solo un ejercicio de imaginación y es muy difícil que llegue a hacerse realidad pero siempre queda la posibilidad de que un cliente, de esos que no tienen problemas a la hora de poner ceros en un cheque, se empeñe en hacerlo suyo.