El grupo Volkswagen fue el primero en tirar de "nostalgia" cuando en 1998 decidió lanzar una nueva generación del Beetle. El éxito fue rotundo al principio pero se acabó en 2019 con la segunda generación dadas sus escasas ventas. Después llegó el Fiat 500 en 2007, que se mantiene en producción en su tercera generación aunque todavía no ha llegado a superar al Beetle en años a la venta. Sin ninguna duda el más longevo y exitoso es el Mini, que acaba de cumplir un cuarto de siglo en el mercado.El comportamiento deportivo fue y sigue siendo una de las bazas del atractivo del Mini. La historia del nuevo Mini en realidad empezó en 1994, cuando el grupo BMW compró todas las marcas y empresas de Rover Group, el conglomerado industrial británico con participación estatal que contaba con diferentes marcas, entre ellas Mini, la única que conservó el grupo BMW ya que pocos años después se fue desprendiendo de todas las otras marcas, como Land Rover, MG, Rover o Sterling. La pintura bicolor, hoy tan extendida, fue uno de los elementos distintivos del Mini de 2001. El nuevo Mini llega con el siglo XXI Después de 41 años de producción ininterrumpida, el Mini tenía una segunda generación. Fue una apuesta arriesgada ya que se trataba de un coche pequeño a un precio bastante elevado pero el diseño, la calidad y un comportamiento únicos convencieron y siguen convenciendo 25 años después a los conductores y conductoras que quieren algo diferente. El nuevo Mini se desarrollo en su totalidad en las instalaciones del grupo BMW en Munich y no llegó a filtrarse ni una sola imagen. Primero se adelantó en 1999 en forma de concept y en 2000 se mostró el modelo definitivo en el Salón del Automóvil de París, con una gran expectación, ya que no se había filtrado ni una sola imagen antes de ese momento. Conseguir un cabrio de cuatro asientos en un coche tan pequeño fue todo un logro. Sin ninguna duda el diseño era lo que más atraía del nuevo Mini pero la calidad interior y, en especial su comportamiento, terminaron de poner el foco en uno de los coches más pequeños del mercado y también de los más caros si tenemos en cuenta su tamaño. El Mini inauguró la categoría de los más pequeños de lujo, lo que ahora se llama premium, un segmento en el que han intentado entrar otras marcas de alto nivel pero que no han conseguido el éxito del Mini. Sus versiones y las casi infinitas posibilidades de personalización también han sido poderosos atractivos para que su éxito se mantenga. Gianfranco Ferré fue otro de los grandes diseñadores de moda que "vistió" al Mini. A lo largo de estos 25 años ha tenido cuatro generaciones y una gran cantidad de variantes de carrocería ya que además del tres puertas ha habido Mini de de cinco puertas, Roadster, Coupé, Clubman, Clubvan, Paceman y Cabrio. Las versiones John Cooper Works han puesto el punto de deportividad extrema enfocada a la competición y el haber sido inspiración para diseñadores de moda como Versace, Gianfranco Ferré, Roberto Cavalli, Missoni o Paul Smith le han dado todavía más sofisticación. Ahora el Mini eléctrico convive con los de combustión pero se mantiene en ese trono del urbano premium al que ningún otro modelo ha conseguido destronar.