He probado el Mini JCW, un juguete con ruedas para mayores con 218 CV y por menos de 40.000 euros Hay automóviles icónicos por diseño, hay coches legendarios por com frotamiento y hay unos pocos que reúnen ambas cosas. Es el caso del Mini JCW (John Cooper Works), que en 2026 sigue vivito y coleando gracias a una renovación de diseño que mantiene su esencia y se viste con un chasis más fácil de conducir de lo que podría parecer.Es la receta que emplea para seguir siendo hoy en día un seductor, pleno de deportividad en esta versión JCW que por precio es una de las propuestas más asequibles del mercado (dentro de los modelos deportivos, quiero decir). Asequible y bien pensada en términos de potencia y usabilidad para el día, porque con 231 caballos en un conjunto de solo 1.200 kilos tienes potencia de sobra.Potencia y fuerza para divertirte en las carreteras de curvas, un placer para mayores que pocos juguetes con ruedas te ofrece hoy en día al nivel de este Mini. ¿Tiene defectos? Claro que que alguno, como luego veremos y afectan sobre todo el apartado más práctico. Porque primero me detengo en echar un vistazo a su exterior, tan reconocible como siempre.Como han cambiado los tiempos desde que Sir Alex Issigonis creara el primer Mini allá por el año 1959. Entonces no existían ni los móviles ni las redes sociales, pero hoy en día esos soportes son los que más cultivan a este Mini, como puedes comprar si echas un vistazo a las redes. Y es que si estética mantiene la esencia, con esos grandes faros redondeados y esas formas rectas que solo se han suavizado un poco en el modelo del siglo XXI.Cuando el secreto del éxito está en el pesoUn Mini que puede tener potencia para aburrir o para viajar más tranquilo, no en vano dispone de versiones Cooper de 136 CV o incluso un One de CV. Sin embargo, muchas veces no hace falta un desboque de caballos bajo el capó para conseguir diversión, porque esta queda asociada más al peso. Y con solo 1.200 kilos que declara en báscula este Cooper sus 231 CV son mucho más que suficientes.Suficientes para salir del semáforo con alegría, suficientes para sentirlo juguetón al volante todo el tiempo. Eso sí, un poco menos que en modelos anteriores, cuando el eje trasero se podía volver tan nervioso como delicado si te pasabas con el acelerador. Ahora ha dulcificado en cierta medida ese genio, pero como la mayoría de coches lo han hecho todavía en mayor medida, el Mini sigue siendo uno de los automóviles más divertidos que puedes comprar hoy en día.Por dentro es igual de peculiar y diferente. Se conduce desde un volante muy vertical, que integra levas en el volante para el cambio automático. Pero lo más original está en el centro, primero en los botones giratorios para arrancar y luego en una gran pantalla redonda en el centro donde puedo manejar todas las funciones. El asiento recoge bien el cuerpo y dispone un centro de gravedad muy bajo que contribuye a ese manejo ágil y divertido desde el principio.Precio del Mini Cooper JCWEsas son sus fortalezas, sus puntos débiles también se mantienen en una plazas traseras donde las piernas de dos autos tienen problemas o en un maletero de solo 278 litros (se puede ampliar hasta 971 litros si abates los respaldos). Pero es que un Mini no está pensando para ser el coche más práctico de la urbanización, sino acaso el más molón. Y eso lo consigue.Además, no es un capricho para nada caro, porque en esta versión JCW sale al mercado por un algo menos de 40.000 euros con un equipamiento de serie bastante completo. Eso le coloca en una posición muy competitivo, porque además no tiene muchos rivales en su clase. Sir Alex no pensó que el Mini iba a mantener su esencia 67 años después, pero desde luego que lo ha conseguido.