En estos tiempos, las autocaravanas cada vez son más grandes. Pero la pequeña y revolucionaria Ari 458 Pro va justo en la dirección contraria y reduce el concepto de la preparación camper a las dimensiones de un utilitario. Con algo más de 3,5 metros de largo, cabe en casi cualquier hueco de aparcamiento y, aun así, pretende ser una auténtica vivienda sobre ruedas. Y no, no es una broma: se podrá encargar a partir del mes de mayo... con un precio barato. Viajar en formato mínimo: menos tamaño, más idea La tendencia hacia el compañero viajes ultracompacto alcanza aquí un nuevo techo. Junto a propuestas como el Kia PV5 con kit de VanLab u otras soluciones modulares, la creación de Ari muestra de forma especialmente coherente el poco espacio que hace falta realmente para vivir en ruta… y cuánta libertad puede surgir precisamente de esa reducción. Base eléctrica pensada para ciudad: 20 CV y 70 km/h La camper de Ari parte del vehículo comercial ligero eléctrico 458 Pro, concebido originalmente para el reparto urbano. Con 15 kW de potencia (20 CV) y una velocidad máxima de alrededor de 70 km/h, queda claro cuál es el planteamiento: aquí no cuenta la prisa, sino la calma. Viajar, en este caso, es literalmente viajar… no “llegar cuanto antes”. Según el tamaño de la batería, la autonomía se mueve entre 120 y 230 km. Sobre el papel no es mucho, pero encaja sorprendentemente bien con el concepto. El Ari no está pensado para autopista; se siente como en casa en carreteras secundarias, a lo largo de zonas rurales y para escapadas improvisadas de fin de semana. Y quien quiera ir con ella más lejos necesitará, sobre todo, una cosa: tiempo. Dimensiones de utilitario y un interior que sorprende Con una longitud de 3,50 a 3,82 m y apenas 1,49 m de anchura, se aleja bastante de una autocaravana clásica. Por dentro, en cambio, sorprende la célula aislada con alcoba, con hasta 1,85 m de altura interior. Incluso la gente alta no tiene por qué ir encorvada al preparar el café por la mañana. En apenas 2,8 m² se crea una especie de “zona de juego” para manitas creativos. El fabricante alemán entrega la célula deliberadamente vacía, pero con cableado y preinstalaciones ya preparadas para la electricidad, las placas solares en el techo y las conexiones de agua. La cama, el almacenamiento y el mobiliario quedan así como proyecto para quien prefiera diseñar su camper a medida. Mecánica sencilla: dos baterías y enfoque sin prisas Técnicamente, todo se mantiene de forma consciente en lo básico: un motor eléctrico de 15 kW (unos 20 CV), un máximo de 70 km/h y dos opciones de batería. La batería pequeña, de 15 kWh de capacidad, permite aproximadamente 120 a 180 km; la mayor, de 23,5 kWh, alcanza hasta 230 km. Así, los viajes largos por carretera, se convierten en un ejercicio de paciencia con muchas paradas de carga. A cambio, el Ari se desenvuelve donde campers más grandes ya se rinden: carreteras costeras estrechas, áreas pequeñas y accesos angostos. Por precio, arranca en algo más de 30.000 euros (IVA incluido). A cambio, se obtiene una base técnica sólida con la célula preparada. Frente a campers completamente equipadas, sigue siendo una entrada relativamente asequible… siempre que la autoconstrucción no se dispare.