Gracias a la tecnología actual, los motores de los coches modernos están preparados para ofrecer un gran rendimiento durante muchos kilómetros. Son máquinas muy resistentes, pero eso no quiere decir que sean indestructibles o que no les afecte el paso del tiempo. Y es que conforme aumentan los dígitos en el cuentakilómetros, el vehículo va perdiendo potencia.Eso se debe, en gran medida, al mantenimiento que reciba el coche. Y es que incluso los mejores motores requieren ciertos cuidados para alcanzar el máximo rendimiento y no sufrir averías prematuras. Si no recibe la atención necesaria, el vehículo pierde potencia por el desgaste diario, la fricción y las altísimas temperaturas a las que se enfrentan sus piezas internas. Qué hacer si pierde potencia Los expertos en motor de Jalopnik explican que los motores pueden perder potencia por muchas razones, pero antes de darlo todo por perdido y pensar en una reparación completa o en un cambio de coche, hay que revisar ciertos aspectos para comprobar que solo se trata de un problema de mantenimiento en algunas piezas. Por ejemplo, uno de los primeros componentes que se debe comprobar es el filtro de aire del motor, que, si está desgastado, viejo u obstruido, limita el flujo de oxígeno necesario para la combustión y, por lo tanto, reduce el rendimiento del sistema. Aunque depende de factores como el modelo o el uso que se le haya dado al coche, la recomendación general es reemplazarlo cada año o cada 20.000 kilómetros. Otra de las cosas que se deben revisar si el motor no tiene la misma potencia que antes son las obstrucciones en el filtro de combustible y los inyectores. El primero de estos componentes protege a los segundos de suciedad y contaminantes, pero hay un problema: con el tiempo, se llena de residuos que interrumpen el suministro de combustible y provocan una pérdida de potencia. Lo mismo ocurre con las bujías, que pueden ensuciarse y empeorar el rendimiento del coche. En cualquier caso, son piezas que se pueden limpiar. Más consejos Además de comprobar el estado de estos componentes, es de vital importancia cambiar el aceite de motor a tiempo porque de lo contrario el líquido puede acumular carbonilla y espesarse demasiado, obstruyendo el interior del motor. En los peores casos, un aceite viejo puede dañar el motor, así que es mejor seguir los cambios programados que lidiar con las consecuencias que pueda tener en el futuro. Por último, hay que tener en cuenta que un catalizador o un tubo de escape sucios pueden reducir la potencia del vehículo.