La batería es uno de los componentes más importantes del coche y también uno de los que más dolores de cabeza da a los conductores. Parece estar en buenas condiciones hasta que, de repente, deja de funcionar. De un momento a otro y sin previo aviso, el vehículo deja de arrancar y, para solventar esa situación, una técnica habitual y rápida siempre es recurrir a las pinzas con ayuda de otro conductor.Muchas personas conocen la teoría de la maniobra: se conecta el cable rojo al positivo y el negro al negativo de ambos coches, se arranca el auxiliar y, luego, el averiado. Parece no tener mucho misterio, pero la realidad es que la evolución en los vehículos ha cambiado la técnica porque los sistemas son más complejos y cuentan con nuevas peculiaridades.Arrancar el coche con pinzas ya no es como antes: lo que debes comprobar en los modelos modernos Qué ha cambiado Arrancar los coches modernos con pinzas no es tan sencillo como lo era con los modelos antiguos porque incorporan varios componentes electrónicos que pueden dañarse al poner en marcha el sistema con cables de arranque. Las unidades de control o los sensores actuales pueden tener problemas ante el pico de tensión que se produce durante el intento de conexión. Y eso no es lo único que ha cambiado, ya que muchos fabricantes han cambiado directamente la ubicación de la batería. Algunos modelos ya no tienen este componente en el compartimento del motor para alejarla de las altas temperaturas que se alcanzan debajo del capó y para repartir el peso de todas las piezas. En consecuencia, hay marcas que sitúan las baterías debajo de los asientos o en el maletero. Cómo arrancar el coche En esos casos, arrancar el coche con pinzas requiere un extra de cuidado, tal y como explican desde Jalopnik. Lo más normal es que, en lugar de tener la batería debajo del capó, haya bornes a los que se pueden conectar los cables. Dichos bornes sirven para proteger los sistemas electrónicos y que no se quemen ni sobrecalienten con la subida de tensión repentina. A partir de ahí, la recomendación general es conectar las pinzas con ambos coches apagados, encender el vehículo donante, esperar unos minutos para que la batería descargada absorba algo de energía y, por último, encender el motor. Para evitar cualquier susto, los especialistas aconsejan el uso de arrancadores portátiles que regulan el voltaje, evitan la realimentación y protegen el alternador del coche donante. Igualmente, los especialistas recomiendan consultar el manual del coche antes de arrancarlo con cables.