Cuando la F1 y el WRC se encuentran: Lando Norris elige el coche que menos esperarías para derrapar en nieve con Oliver Solberg Una vez empieza el Mundial de Fórmula 1, los pilotos tienen muy poco tiempo libre entre carrera y carrera. Los viajes a distintas partes del mundo para correr hacen que las agendas de los corredores estén prácticamente llenas durante toda la temporada. Por ello, estos aprovechan al máximo su tiempo libre antes de llegar a Australia. Charles Leclerc aprovechó para casarse, mientras que Lando Norris probó una nueva modalidad de carreras.El actual campeón probó la conducción sobre hielo en un viaje a Suecia de forma express antes de dirigirse al circuito de Melbourne a preparar la defensa de su corona. El piloto de McLaren se juntó con otras dos estrellas del mundo del rally para aprender lo que es derrapar sobre nieve. No solo lo hizo con coches de dicha disciplina, sino que se puso al volante de un coche de hace más de 35 años y no dudó en llevarlo al límite. La primera toma de contacto sobre un lago heladoNadie duda de la habilidad de Lando Norris al volante. La totalidad de pilotos que alcanzan la máxima categoría del automovilismo muestran un gran nivel conduciendo cualquier tipo de coche, pero más aún si estamos hablando del último campeón del mundo de F1. El británico está más que acostumbrado a pilotar a velocidades altísimas, pero lo suele hacer en seco o, si acaso, con algo de lluvia. Lo que no tiene tan familiarizado es el efecto de la nieve en la pista.De momento, Lando es joven y está totalmente centrado en seguir agrandando su palmarés en la F1, pero no podemos descartar que en un futuro dé el salto a otra disciplina. Hace poco vimos cómo Alonso y Verstappen fantasearon con hacer equipo en las 24 horas de Le Mans, y en el caso del de McLaren, en alguna ocasión no ha ocultado su afán por el mundo del rally. Es más, no descartó formar parte de este deporte una vez salga del Gran Circo.Para hacer una primera toma de contacto tanto con el pilotaje sobre hielo como con el mundo de los rallies, qué mejor que hacerlo con una clase magistral por parte de Petter Solberg, campeón del mundo en 2003, y su hijo Oliver, flamante ganador del Rally de Montecarlo en la categoría WRC2. El segundo hizo de profesor para Norris en este evento preparado por 'Monster Energy' en un lago helado de Värmland, en Suecia.El modelo 'vintage' que Norris puso a derrapar En un primer momento, el actual campeón del mundo de F1 probó a derrapar con un Toyota GR Yaris Rally2 con su 'instructor' de copiloto. Esta no era la primera vez que conducía en dicha superficie, pero nunca de esta manera, confesó el de McLaren: "Es un estilo de conducción completamente diferente. Ya había conducido un poco sobre hielo, pero no con un coche de rally. Estoy aprendiendo mucho y Oliver me está ayudando a entender cómo conducir".Este no era el único reto que le esperaba a Lando en ese día en la nieve, pues tras el coche de la firma japonesa llegó el momento de algo más retro. Concretamente, el momento de sacar a derrapar sobre nieve a un Volvo 940. Se trata de un modelo clásico de la firma sueca diseñado explícitamente para el drifting. Podríamos decir que este fue el verdadero reto del día para el inglés.No es algo muy habitual de ver, un piloto de Fórmula 1 llevando al límite un coche de los años 90 al límite en un lago completamente helado. En un primer momento, aprendió al ver desde el asiento de copiloto a Petter Solberg derrapar con este icónico modelo, y más tarde llegaría su momento. Aunque él mismo dudaba de si realmente estaba preparado para esto, pues este sedán dista mucho de los monoplazas a los que está acostumbrado Lando. A pesar de las dudas, llegó el momento de ponerse al volante de esta joya para derrapar por el circuito helado. "¿Dónde está mi embrague?", bromeaba Norris al analizar el volante de esta reliquia. En las primeras vueltas a este complicado trazado tuvieron algún contratiempo y Lando no fue capaz de evitar chocar contra la nieve y quedaron atravesados en mitad de la pista. Tras probar distintos coches más especializados en el drift, Lando quiso acabar, dicho por él, en lo más alto y volvió a ponerse al mando de este Volvo. Entre gritos y risas dentro del coche, Norris consiguió completar el circuito derrapando con este modelo clásico de la firma sueca sin ningún incidente más. Ya era una experiencia increíble el pilotar así por la nieve, pero hacerlo con este coche llevó el día a otro nivel.Tanto Lando Norris como Petter y Oliver Solberg pasaron un día increíble llevando a estos distintos modelos al límite sobre un lago helado. Los dos pilotos de rally están más acostumbrados a este tipo de maniobras, pero para el actual campeón del mundo fue un auténtico reto. Un viaje al pasado a base de derrapes sobre un circuito helado por parte del piloto de McLaren, que tras esto ya ha viajado a Australia para defender su corona. Veremos si aplica algunos de los consejos que le dieron en este día tan especial.