Australia tiene una relación muy especial con los Nissan Skyline GT-R y, por ello, un concesionario de la marca dedicará allí un espacio a su preservación.Los 30 coches más bonitos de la historia de la automociónLos 15 clásicos europeos más populares en Instagram10 eventos imprescindibles para amantes de los clásicos A prácticamente ningún aficionado a los coches se le escapa el hecho de que los Nissan Skyline GT-R -desde los R31 hasta el R34, pasando por los R32 y R33- son una saga legendaria que ha definido la industria automotriz japonesa.Pero lo que no tantos saben es el gran impacto que también dejó esta saga de deportivos en Australia. Un R32 GT-R arrasó en la gran carrera australiana, la Bathurst 1000, por dos veces consecutivas entre 1991 y 1992, convirtiendo al Emblema Rojo en el soberano de las antípodas.Una ayuda que será bien recibidaAhora, los australianos propietarios de esos GT-R ya clásicos están a punto de recibir un más que agradecido apoyo oficial por parte de Nissan. Tal y como la marca anunció el pasado jueves, su filial australiana abrirá pronto un taller dedicado a los GT-R en Ferntree Gully, un suburbio de Melbourne. Este taller mantendrá una comunicación directa con la fábrica Omori de Nissan en Japón -la casa de Nismo y los GT-R-, permitiendo a los entusiastas 'Aussies' acceder a restauraciones y reparaciones con garantía original y soporte de la marca que, hasta ahora, sólo estaban disponibles en el país nipón.Si hay algún modelo en el que Nissan haya enfocado sus esfuerzos para producir nuevos recambios, es precisamente la saga GT-R entre los R32 y R34. Por ejemplo, a partir de 2019 comenzó a producir de nuevo su legendario motor RB26 de seis cilindros en línea. Algo más cerca, en 2024, la marca añadió nuevas piezas de R32 a su catálogo 'heritage', piezas que se distribuyen en talleres oficiales como éste de Australia, lo que facilita a los propietarios de Skyline la no siempre grata tarea de mantener sus coches en perfecto estado. Desde luego, con apoyos así, Nissan puede aspirar a mantener su reputación como marca prestacional, aunque no ofrezca un nuevo GT-R en sus concesionarios.