Los mensajes sobre los conductores de 65 y 70 años vuelven a circular con fuerza en las últimas semanas. Sin embargo, detrás de muchos titulares llamativos hay una realidad mucho más sencilla de lo que parece. Si estás cerca de cumplir alguna de esas edades y tienes carnet de conducir, conviene conocer qué trámites cambian y cuáles permanecen exactamente igual. La mayoría de las dudas surgen precisamente por confundir ambos aspectos. No existe una edad límite para conducir Uno de los errores más extendidos es pensar que al alcanzar cierta edad la Administración puede retirar automáticamente el permiso. La normativa española no contempla ningún límite máximo para seguir conduciendo. La capacidad para mantener el carnet depende de las aptitudes físicas y cognitivas de cada conductor, no de los años que figuran en su documento de identidad. Por ese motivo, personas de edades muy avanzadas pueden continuar conduciendo con total normalidad si superan los controles establecidos. Qué cambia cuando cumples 65 años El principal cambio afecta a la renovación del permiso. A partir de los 65 años, los carnets más habituales, como los de coche o moto, dejan de renovarse cada diez años y pasan a hacerlo cada cinco. En el caso de los permisos profesionales para camiones y autobuses, la vigencia es todavía más corta y la renovación debe realizarse cada tres años. Por qué la renovación pasa a ser más frecuente Aspectos como la visión, la audición, la capacidad de reacción o la coordinación pueden variar con el tiempo. Por eso la normativa establece controles más periódicos a partir de determinadas edades. El reconocimiento médico sigue siendo el mismo Uno de los aspectos menos conocidos es que el reconocimiento médico mantiene los mismos criterios generales que se aplican al resto de conductores. Durante la evaluación se comprueba el estado visual y auditivo, así como otros factores vinculados a la conducción segura. El objetivo es determinar si la persona reúne las condiciones necesarias para seguir utilizando el vehículo con normalidad. Cuando los especialistas detectan alguna circunstancia que aconseja un seguimiento más cercano, pueden fijar un periodo de vigencia inferior al habitual o establecer determinadas condiciones específicas. El conductor o conductora debe tener un mínimo de agudeza visual, tanto si necesita gafas como si no. La ventaja que llega a los 70 años A partir de esa edad queda eliminada la tasa administrativa de la DGT asociada al trámite. El conductor únicamente debe asumir el coste del reconocimiento médico realizado en el centro autorizado. Aunque la renovación continúa siendo obligatoria, la exención supone un ahorro 24,58 euros respecto a quienes todavía no han alcanzado esa edad. Cómo es el proceso de renovación El procedimiento resulta prácticamente idéntico al de cualquier otra renovación del carnet. El conductor debe acudir a un Centro de Reconocimiento de Conductores autorizado, donde se realizan las pruebas médicas y en ocasiones parte de la gestión administrativa necesaria. Otra opción es hacerlo en una jefatura u oficina de Tráfico, siempre con cita previa, o por internet a través de la sede electrónica de la DGT. En estos casos, el conductor debe aportar el informe médico, el pago de la tasa y una fotografía actualizada, Una vez finalizados los trámites, se entrega un permiso provisional que permite seguir circulando mientras llega el definitivo al domicilio. Imagen de archivo de un carnet de conducir. Una norma que ya se aplica desde 2026 Las condiciones de renovación que afectan a los conductores de 65 y 70 años entraron en vigor el 1 de enero de 2026 y forman parte de la información que la DGT lleva tiempo publicando en sus canales oficiales. Desde entonces, los conductores que alcanzan esas edades se encuentran con los plazos de renovación y las condiciones administrativas previstas para cada caso. No se trata de una medida aprobada recientemente ni de un cambio que haya aparecido durante las últimas semanas.