Dentro de la lista de deberes de los conductores, un punto indispensable es revisar con cierta frecuencia el estado de sus neumáticos. Las ruedas son el único punto de contacto con el asfalto, y por eso cualquier fallo en parámetros como la presión o el desgaste del dibujo es sinónimo de peligro. Por eso, lo más recomendable es realizar una comprobación cada mes, aunque sea rápida.Aunque nunca es un mal momento para examinar los neumáticos, es especialmente importante hacerlo en los cambios de estación, ya que los neumáticos no reaccionan igual ante las diferentes temperaturas. En este sentido, hay muchos conductores que se preguntan si deben cambiar los neumáticos que han usado en invierno cuando llega la primavera. Neumáticos de invierno Lo primero que se debe tener en cuenta es el tipo de neumático que se ha utilizado durante los meses de frío. Es decir, no es lo mismo haber circulado con unas ruedas cuatro estaciones que haberlo hecho con ruedas de invierno. En el segundo supuesto, sí que es muy recomendable quitarlas cuando llega el calor y colocar unos neumáticos de verano. Aunque en España no existe una ley que prohíba conducir con neumáticos de invierno durante los meses de calor, es menos seguro. La principal razón, tal y como apunta el RACE, es que a más de 7 ºC, los neumáticos de invierno se degradan muy rápidamente. Además, la resistencia al rodaje es mayor en los de invierno, por lo que aumentan el consumo de combustible. Otros neumáticos¿Se puede conducir en primavera con los mismos neumáticos que en invierno? Esto es lo que recomiendan los expertos La situación es muy distinta si durante el invierno se han utilizado neumáticos de verano, algo que puede sonar contradictorio pero que es muy habitual en zonas en las que no suele hacer mucho frío. En ese caso, sí que se pueden seguir utilizando siempre que estén en buenas condiciones, ya que están preparados para soportar temperaturas a partir de los 7 ºC. Lo mismo ocurre con los cuatro estaciones, neumáticos cuya principal ventaja es precisamente que no necesitan ser cambiados solamente por el clima. Eso sí, en cualquier caso es muy importante revisar el estado de las ruedas cuando hay un cambio de estación. Por ejemplo, al pasar de invierno a verano, pueden aparecer pequeñas grietas por exceso de frío.