55ª edición del Rally de Fallas de vehículos históricosEl Real Decreto 892/2024, que sustituyó a la antigua normativa de 1995, ha revolucionado el panorama de los vehículos históricos en España. Desde su entrada en vigor, el censo de estos automóviles ha pasado de apenas 48.000 unidades a superar las 175.753 a finales de 2025, según datos oficiales de la Dirección General de Tráfico. Este incremento espectacular no es casual: el nuevo reglamento ha simplificado radicalmente los trámites y ha reducido los costes de manera drástica. La clave del ahorro reside en la combinación de beneficios fiscales que ofrece la catalogación como histórico. El más inmediato afecta al Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), el popular "numerito". Muchos ayuntamientos españoles aplican bonificaciones que pueden alcanzar el 100% de la cuota para los vehículos declarados históricos, aunque el porcentaje exacto depende de cada ordenanza municipal. ITV más espaciada y dos vías para tramitarloEl nuevo reglamento establece dos procedimientos diferenciados según la situación del vehículo. El Grupo A, pensado para coches ya matriculados en España con más de 30 años, ITV en vigor y sin reformas no autorizadas, permite completar el trámite por apenas 20,81 euros mediante una simple declaración responsable. El Grupo B, para vehículos importados o dados de baja, requiere un informe técnico y tiene una tasa de 99,77 euros.Además del ahorro fiscal, los vehículos históricos disfrutan de una periodicidad de ITV mucho más laxa: bienal para los que tienen entre 30 y 39 años, trienal para los de 40 a 45 años, y exención total para los que superan los 60 años de antigüedad, en cuyo caso la inspección pasa a ser completamente voluntaria.En un contexto donde las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) se extienden por más de 150 municipios españoles, vetando el paso a los coches más antiguos sin etiqueta medioambiental, la catalogación histórica se ha convertido en la llave maestra para seguir rodando por el centro de las ciudades. Tal y como confirmó la Dirección General de Tráfico, los vehículos históricos "podrán acceder a las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE)", una exención que se aplica en capitales como Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza. La normativa, eso sí, impone un límite: el uso de estos vehículos debe ser ocasional, con un máximo de 96 días de circulación al año para evitar un empleo cotidiano que desvirtúe su carácter de patrimonio histórico. Con el parque móvil español cada vez más envejecido, miles de propietarios podrían estar desaprovechando estas ventajas. El trámite, que antes resultaba farragoso y costaba cientos de euros, se ha convertido en un proceso ágil que puede realizarse de forma telemática. Para los amantes de los clásicos, la ecuación es clara: conservar el coche sin catalogar supone renunciar a un ahorro significativo cada año.