La planta de Volkswagen en Navarra se prepara para afrontar una nueva etapa marcada por el crecimiento de la producción y, en consecuencia, por la necesidad de reforzar su plantilla. Según adelanta Diario de Navarra, la compañía estudia la incorporación de más de 1.000 trabajadores de cara a 2027, un movimiento directamente ligado al aumento de la demanda de coches eléctricos en el mercado actual y al lanzamiento de nuevos modelos en la factoría de Landaben.El contexto en el que se produce este escenario es el de una recuperación progresiva de la actividad tras un periodo en el que la planta ha estado operando por debajo de su capacidad habitual. Las previsiones que maneja la dirección apuntan a un repunte significativo de la producción a partir del próximo año, impulsado principalmente por la buena acogida que están teniendo los coches eléctricos en mercados clave como Alemania, Francia o Reino Unido.Nuevos coches a las líneas de montaje de LandabenEste crecimiento se apoyará, además, en la llegada de dos nuevos modelos eléctricos que comenzarán a producirse en Landaben en los próximos meses. Se trata del Skoda Epiq y del Volkswagen ID. Cross, dos vehículos de batería que se encuadran en el segmento B-SUV y que, por su planteamiento y posicionamiento, se espera que tengan una elevada demanda en el mercado europeo.En este contexto, la dirección de Volkswagen Navarra ha planteado distintos escenarios de producción, aunque la apuesta principal se sitúa en el más ambicioso. Este escenario contempla superar las 340.000 unidades anuales, una cifra que supondría un incremento notable respecto a los niveles actuales. Para ponerlo en perspectiva, la media de producción de la planta ronda los 300.000 vehículos al año, mientras que en 2025 se ensamblaron 225.225 unidades.De confirmarse estas previsiones, la carga de trabajo obligaría a la empresa a adoptar medidas adicionales más allá del aumento de plantilla. Entre ellas, destaca la posible implantación de un turno de fin de semana en toda la fábrica, una medida que permitiría elevar la capacidad productiva y adaptarse a la demanda prevista.El volumen de producción que se baraja se acerca a los niveles más altos registrados históricamente en la planta navarra. En concreto, se situaría en cifras próximas al récord alcanzado en 2011, cuando se ensamblaron 353.353 vehículos con una plantilla de 5.555 empleados. En comparación, la fábrica cerró 2025 con unos 700 trabajadores menos, lo que da una idea del esfuerzo en términos de contratación que sería necesario para alcanzar los nuevos objetivos.Aunque la confirmación definitiva de los volúmenes de producción no llegará hasta el mes de octubre, la compañía ya ha comenzado a dar los primeros pasos para anticiparse a este escenario. De hecho, el proceso de selección para nuevas incorporaciones arrancará la próxima semana, con el objetivo de disponer del personal necesario cuando el incremento de la actividad se materialice.Refuerzos para mantener la producción a su máxima capacidadEste proceso no se limitará únicamente a la contratación, sino que incluirá también fases de formación y capacitación. La intención es preparar tanto a trabajadores internos como externos para cubrir diferentes perfiles profesionales, entre los que se encuentran especialidades como electromecánica, chapa o guarnecido, fundamentales dentro de la cadena de producción.Desde el ámbito sindical, UGT y CCOO han valorado de forma positiva las previsiones trasladadas por la dirección, al considerar que reflejan una buena acogida de los productos que se fabricarán en Navarra. En este sentido, destacan que el aumento de la producción tendrá un impacto directo en el empleo, tanto a corto como a medio plazo.No obstante, también subrayan la importancia de coordinar este crecimiento con diferentes actores, como el Gobierno de Navarra o el sistema educativo y de formación profesional. El objetivo es garantizar que el proceso de incorporación de nuevos trabajadores se lleve a cabo de forma ordenada y sostenible, especialmente teniendo en cuenta la necesidad de perfiles cualificados.Más allá del escenario más optimista, la compañía también maneja alternativas en función de la evolución de la demanda. En una hipótesis más conservadora, la producción se situaría en torno a las 340.000 unidades sin superarlas, lo que implicaría un refuerzo de plantilla más moderado, en el entorno de unas 500 personas.En este caso, una de las medidas que se plantean es la optimización de los tiempos de producción mediante el sistema conocido como “desplazamientos de pausas mejorados”, que permite mantener la actividad durante los descansos gracias a la incorporación de trabajadores eventuales.Este modelo permitiría aumentar la producción diaria desde los 1.438 vehículos habituales hasta los 1.581, un incremento justificado por el turno de noche y su capacidad para ensamblar otros 55 coches, además de los 88 adicionales logrados entre el turno de mañana y el de tarde.