El Volkswagen Golf 2026, restyling de la octava generación, comenzó su trayectoria hace un par de años manteniendo dos motores diésel TDI en su gama. Se trataba de un bloque de 2 litros con dos niveles de potencia, 115 y 150 CV. El de acceso trabajaba con un cambio manual de seis velocidades y el más potente, con la transmisión automática de doble embrague DSG de siete marchas. Todo lo decimos en pasado porque, sí, el Golf TDI ya no existe. En el configurador no aparece, así que, aunque Volkswagen no ha comentado absolutamente nada, debes saber que no podrás comprar una versión del compacto alemán en el entorno de los 4,5 litros cada 100 km de consumo medio oficial. Galería: Prueba Volkswagen Golf eTSI 50 Aniversario Una opción muy buena, pero no perfecta Por supuesto, el Golf diésel marcaba cifras de autonomía muy superiores a los 1.000 km, aunque tenía dos pequeños inconvenientes, por así decirlo. El primero era que no podía portar la etiqueta Eco al no disfrutar de un apoyo eléctrico en forma de hibridación ligera. El segundo implicaba rellenar periódicamente el depósito de AdBlue. También es cierto que era una mecánica mucho más delicada que hace años por las tecnologías anticontaminación (principalmente, el catalizador y el filtro de partículas), así que no convenía abusar de trayectos cortos o de recorridos urbanos para evitar problemas futuros con esos dos componentes. Y sin olvidarnos de que suponía un desembolso extra de 2.000/3.000 euros respecto al gasolina o microhíbrido equivalente. Volkswagen Golf, interior de la serie especial 50 Aniversario El diésel se va acabando ¿Y ahora, qué? La alternativa son las opciones microhíbridas de gasolina eTSI, a partir de un bloque tetracilíndrico de 1,5 litros, con 116 y 150 CV, siempre asociadas a la caja DSG y con el distintivo Eco. Cabe recordar que la mecánica tricilíndrica 1.0 TSI desapareció con la llegada de este Golf 8.5. Noticias de este tipo confirman que los motores diésel comienzan a ser un coto reducido a vehículos grandes y pesados a partir del segmento D. Incluso muchos SUV compactos (segmento C) están renunciando a este tipo de mecánicas en favor de híbridos ligeros o híbridos. No es exactamente el caso del Tiguan, que sí mantiene el 2.0 TDI de 150 CV... de momento. Por supuesto, el Tayron y el Passat, configurados para largos desplazamientos, también conservan motores de gasóleo que garantizan bajos consumos en viajes. Tan sólo un dato para acabar: teniendo en cuenta las matriculaciones europeas de turismos en el pasado mes de febrero, el diésel ya está por detrás de los híbridos ('mild' y 'full'), los gasolina, los eléctricos y los híbridos enchufables, con una caída del 13,5% respecto al mismo periodo de 2025.