Una conducción segura depende en gran medida de la habilidad del conductor y de la del resto de usuarios de la vía. Pero más allá de eso, mantener el coche en buen estado también es clave para evitar sustos al volante. Por eso, incorporar pequeños hábitos de mantenimiento para detectar problemas en el vehículo a tiempo es de vital importancia para reducir al mínimo las posibilidades de sufrir un accidente.Cuando una persona utiliza el coche de forma rutinaria, lo más normal es que tenga la impresión de que nada ha cambiado de un día para otro y que todo sigue funcionando correctamente. La realidad es que el simple paso del tiempo hace que algunos componentes se desgasten y dejen de hacer su función como deberían. En este sentido, Kazimieras Urbonas experto en automovilismo, ha recordado a los conductores que la posición de los retrovisores es esencial para garantizar la seguridad.Una revisión de dos minutos en el coche puede salvarte la vida: el consejo de un experto en motor a todos los conductores La importancia de este elemento Los espejos retrovisores son uno de los componentes más importantes del vehículo, especialmente en materia de seguridad, ya que permiten a los conductores ver el tráfico y los obstáculos a su alrededor. La mayoría de personas conocen la teoría: el derecho se debe colocar de tal forma que se vea la ventana trasera sin mover la cabeza, y el izquierdo se debe ajustar hasta ver la carretera y una pequeña parte del lateral del coche. El problema según el diario Express es que muchos conductores los colocan una vez y dan por hecho que estarán en la posición perfecta para siempre. Sin embargo, con el tiempo y el uso del coche, los retrovisores se van desplazando milímetro a milímetro. Tal y como explica Urbonas, hasta las vibraciones naturales de la conducción aflojan lentamente la fijación de los espejos. Además, es habitual golpearlos ligeramente al subir y bajar del coche, lo que hace que se descoloquen. Más llamativo aún es el caso de las personas que comparten coche, ya que de un conductor a otro la posición de los retrovisores cambia sustancialmente. Y no es un detalle menor, ya que un espejo mal colocado ocultan a los vehículos que se acercan por detrás. El peligro es aún mayor en el caso de motocicletas, bicicletas o peatones que al ser más pequeños que un coche quedan ocultos en un punto ciego. Cómo colocarlos Lo primero que debe hacer todo conductor cuando se sienta al volante es ajustar su posición de tal forma que se sienta cómodo, llegue con las manos al volante sin estirarse ni inclinarse y alcance los pedales sin problemas. Después, llega el momento de ajustar el espejo retrovisor interior hasta ver perfectamente la ventana trasera con un movimiento de ojos y sin tener que girar la cabeza. Tras ello llega el momento de los espejos laterales, que se deben colocar siguiendo el protocolo de la DGT: "Hay que situarlos mirando hacia la carrocería y desde esa posición se van abriendo de forma que se pueda ver un vehículo que adelanta por el retrovisor interior y, en cuanto desaparece de este, aparezca en el lateral". Por último, para comprobar los puntos ciegos, el conductor puede pedirle a alguien que camine alrededor del coche para asegurarse de que en ningún momento le pierde de vista.