Conducir de forma eficiente no es solamente respetar las normas y llegar cuanto antes al destino. También consiste en evitar algunos malos hábitos al volante para cuidar todos los componentes del coche. Y es que, sin ser conscientes, muchos conductores repiten algunos gestos que parecen no tener importancia pero que con el paso del tiempo pueden acabar afectando a los componentes mecánicos.Uno de los mejores ejemplos está en el freno de mano. Cualquier persona que haya conducido alguna vez sabe para qué sirve y, en teoría, sabe utilizarlo. Pero no todos los conductores son conscientes de que al accionarlo podrían estar dañando el mecanismo interno. Sobre esto ha querido advertir uno de los mecánicos del taller Zaga Car. La advertencia El especialista advierte de que hay un buen porcentaje de conductores que utilizan mal el freno de mano porque aprietan el botón, levantan la palanca hasta el tope y en ese momento sueltan el botón: "Si lo haces así lo estás haciendo mal, de hecho podrías estar desgastando prematuramente el mecanismo interno". Para entender por qué este gesto es dañino hay que tener en cuenta que en la palanca de freno hay un componente mecánico que normalmente recibe el nombre de trinquete y otra pequeña pieza de metal a la que se suele llamar piñón. Ambos elementos engranan para que al levantar la palanca se enganche en cada posición y así el freno quede activado. Si se aprieta el botón, el trinquete se desengancha para que la palanca se mueva libremente, y el problema es que cuando eso ocurre el piñón no engrana y cae de golpe desde el tope, lo que es perjudicial para el sistema. En otras palabras, el mecanismo interno engrana en seco y se encaja con un impacto que, a la larga, provoca daños en las piezas mecánicas antes de tiempo. Cómo hacerlo El consejo de un mecánico a todos los conductores: "Así se sube el freno de mano de tu coche sin dañarlo"Para evitar problemas, el mecánico explica que hay que levantar la palanca en dos pasos. Primero se levanta el freno sin presionar el botón: "Deja que suenen los clics, ese sonido es normal y está diseñado para eso". Después hay que subir la palanca hasta que quede firme, sin necesidad de llevarla hasta el fondo. La clave es sentir que queda bien tensado, pero sin llegar hasta el punto de requerir mucha fuerza para volver a bajarlo. "¿Y por qué debe sonar? Porque los clics son el sistema de trinquete que bloquea el freno, si lo levantas presionando el botón, ese mecanismo no engancha bien y se desgasta más rápido, pero si lo subes dejando que enganche solo, se asegura correctamente y dura mucho más", concluye el especialista.